domingo, 31 de diciembre de 2006

Cristina Peri Rossi



QUERIDA MAMÁ

¿Cuándo te morirás 
para que yo pueda suicidarme 
sin sentimiento de culpa?



ESTRATEGIAS DEL DESEO


Las palabras no pueden decir la verdad 
la verdad no es decible 
la verdad no es lenguaje hablado 
la verdad no es un dicho 
la verdad no es un relato 
en el diván del psicoanalista 
o en las páginas de un libro. 
Considera, pues, todo lo que hemos hablado tú y yo 
en noches en vela 
en apasionadas tardes de café
London, Astoria, Arlequín
sólo como seducción 
en el mismo lugar que las medias negras 
y el liguero de encaje: 
estrategias del deseo.




LE DIGO A MI SEXO *


Contrólate, serénate, tente quieto, no te desmayes, 
no inventes, no sue?es, no finjas, no exageres, no eleves 
templos 
sobre unas pobres piedras, ni idealices, no sueñes con el 
paraíso, 
no delires: 
al fin y al cabo, todo el mundo tiene uno, 
hasta los perros y las ratas. 





MI SEXO **


Mi sexo no es un buen consejero. 

Mi sexo no es de fiar. 

Mi sexo sabe de mí cosas que yo no sé 
y tiene inclinaciones que me sorprenden, 
niña impúber que ha menstruado antes de tiempo. 

Mi sexo me conduce a donde no quiero ir 
y habla un lenguaje mudo 
hecho de gestos y de impulsos 
que claman en la soledad de la noche 
como niños huérfanos. 

Si conversara más a menudo con mi sexo 
posiblemente podríamos llegar a algún acuerdo: 
o yo lo mato a él 
o él me destruye a mí.




DE AQUÍ A LA ETERNIDAD ***


Descubrir a Dios entre las sábanas 
-no en el templo fariseo 
ni en la altiva mezquita- 
sábanas blancas 
sudario del amor que te cubría 
manto sagrado 
iniciar la bienaventurada ascensión 
de tu piel a la eternidad 
de tu vientre al círculo celestial 
sentir a Dios en tus húmedas cavidades 
en el grito vertiginoso 
de la jauría de tus vísceras 
saber 
que Dios está escondido entre sábanas 
sudoroso 
consagrando tu sangre menstrual 
elevando el cáliz de tu vientre. 
Descubrir de pronto que Dios 
era una diosa, 
última ascesis, 
de aquí a la eternidad.  



DESEO ****


Amaneció lloviendo en Barcelona 
-ciudad de aguas escasas-. 
Hilos transparentes 
agujas de araña 
se descolgaban lentamente. 
Sostuve el cielo con las manos 
con los sueños con el pensamiento. 
Una oración 
una pequeña súplica 
una demanda: 
que las aguas no se detuvieran 
hasta tu llegada 
para flotar contigo en el diluvio. 





MIEDO *****


Las pocas veces 
que he sido feliz 
he tenido profundo miedo 
¿cómo iba a pagar la factura? 


Sólo los insensatos 
-o los no nacidos- 
son felices sin temor. 





EXUBERANCIA 

Ayer te deseaba tan exaltadamente 
que estuve a punto de ligarme a otra 
sólo por exuberancia. 





DERROTA ******



En el amor está inscrito el desamor 
como las placas en el caparazón 
de los galápagos. 
Como los años 
en los surcos del tronco de los árboles. 


En el amor está inscrito el desamor 
como el ocre en el ocre 
como las huellas de una pintura 
en la pintura 
como el texto 
en el palimpsesto. 


Ninguna inocencia 
en mi mirada enamorada 
sin querer descubro 
que los ojos que amo 
serán un día los ojos por los que dejaré de amarte 
y la risa que hoy festejo con alegría 
será la que me alejará de vos. 
La caricia que anhelo 
mañana me dejará indiferente 
y las noches de deleitoso placer 
serán la pesadilla al despertar. 


En el amor está inscrito el desamor 
como en la vida está inscrita la muerte. 





De Estrategias del deseo, 2004.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

*
Agustin. Martes, 27 De Diciembre De 2005 | 1:42

Me gusta el estilo irónico
Sin embargo, ya que parece que últimamente te ha dado por recopilar poemas que traten del sexo, te recuerdo éste, supongo que lo conocerás, creo incluso que anda por ahí en alguna parte del blog.

Pienso en tu sexo
Simplificado el corazón pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha.
Está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.
Pienso en tu sexo,
surco más prolífico y armonioso
que el vientre de la Sombra,
aunque la muerte concibe y pare
de Dios mismo.(...)

A mí me encanta, me parece un poema de amor increíble, pero igual es porque lo conocí en una época bien determinada, no sé como lo ves tú...

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Publicado Por Bohemk Martes, 27 De Diciembre De 2005 | 2:53

Claro, Vallejo, sí que está, y comentaste en él, me parece.


A mí me parece sublime la manera tan lírica y sensible, puro rito espiritual con el que evoca el sexo, aun por encima de todo sentimiento, y no por ello es menos hermoso, creo que incluso lo supera.


Ahora subo un poema mío, el XIII de Trilce tiene algo que ver con él...

Anónimo dijo...

**

Publicado Por Agustin Miércoles, 28 De Diciembre De 2005 | 19:02

Hola, aquí el de siempre, comentando... en vez de dedicarse a hacer su propio blog. Esta mañana quise animarme, pero no sé, creo que esperaré a que haya vuelto a Francia. Bueno, respecto al poema, me gusta, aunque no tanto como el otro que leí de la misma autora. Oye, y ¿te quedan muchos más así? de esta temática? Pareces inagotable, chica, a nivel de autores en general me refiero, y yo que pensaba que había leído a muchos...

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Publicado Por Bohemk Jueves, 29 De Diciembre De 2005 | 12:17

Y yo que te agradezco que te quedes de comentarista Gi?o aunque alguno de esos poemas que me debes, podrías subirlo, no?

Sí, me quedan bastantes en la reserva para subidas de libido Fumador la pena es que tenía un disco en el que había recopilado mis favoritos, pero está viruso y me da miedo meterlo aquí, así que durante estos días te dejaré unos cuantos de Peri Rossi.

Anónimo dijo...

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Publicado Por Agustin Jueves, 29 De Diciembre De 2005 | 13:35

Buenísimo, está claro que me tendré que comprar un libro de esta mujer antes de irme de aquí. Éste quizás me guste más que cualquier otro, es.. no sé, muy , muy bueno.

Pero eso de que Dios era mujer ya lo sabíamos, desde Benedetti, ¿no?
porque sólo "una mujer querida o vislumbrada/ desbarata, por una vez, la muerte"

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Publicado Por Bohemk Jueves, 29 De Diciembre De 2005 | 14:05

El libro es una maravilla, ya verás, me queda otro de barcelona que... ay, qué mujer.


Es verdad, benedetti, hace tanto que no lo leo, dónde estará ese poema. Únicamente me acuerdo de subiela y su muerte con rostro de mujer.

Anónimo dijo...

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Publicado Por Agustin Viernes, 30 De Diciembre De 2005 | 3:52

Un estilo totalmente distinto de los otros, por lo menos tal y como yo lo veo, pero me gusta mucho también.
Me hace gracia que sea en Barcelona, parece que tú tienes historia por allí, no?

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Publicado Por Agustin Viernes, 30 De Diciembre De 2005 | 4:00


No sé si miras mas tu correo o tu blog así que por si acaso, tienes un correo electróncio que mirar por ahí...

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Publicado Por Bohemk SáBado, 07 De Enero De 2006 | 10:31

Echaste de menos el sexo explícito y sugestivo, no? Me gusta también mucho, es tan... romántico, romanticismo bien entendido, eso sí.


Bueno, sí, un par de historias en barcelona, pero ya más que muertas y anegadas en su lluvia. Pero quedan otras por llegar


Anónimo dijo...

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Publicado Por Agustin MiéRcoles, 22 De Febrero De 2006 | 12:59

¿Cómo? ?pero esta chica escribe también poemas buenos sin necesidad de sexo explícito?
Sin embargo estoy un poco en desacuerdo, normalmente, cuando eres feliz de verdad, no piensas enseguida en la factura, digamos, que te acuerdas de ella sólo de vez en cuando...

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Publicado Por Bohemk Domingo, 26 De Febrero De 2006 | 14:57

¿Qué lo echas de menos? al sexo de cristina, digo

No sé, agustín, no sé qué decirte, a mí me sucede como a ella, siempre tengo miedo, por eso nunca voy a ser feliz durante más de dos segundos, pero bueno, en esos dos segundos habré tenido felicidad, nadie estableció la duración esencial de ésta.

Anónimo dijo...

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Publicado Por Invitado MiéRcoles, 17 De Enero De 2007 | 13:46

...Y Cristina te recitaría llena de pesimismo,(pero esperanzador)la siguiente

ORACIÓN

Líbranos, Señor,
de encontrarnos
años después,
con nuestros grandes amores.

De " Inmovilidad de los barcos " 1997

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Publicado Por Coco Masel MiéRcoles, 17 De Enero De 2007 | 13:54

Pues yo, con toda la humildad de quien ha perdido la chispa poética, solamente le revelaría que a mí
de nada me ha servido su oración. Han vuelto, qué horror.