domingo, 31 de diciembre de 2006

Juan Bonilla



La patria es estar lejos de la patria: 
una nostalgia de la infancia en noches 
en que te sientes viejo, una nostalgia 
que sube a tu garganta como el agrio 
sabor del vino en las resacas duras. 

La patria es un estado: pero de ánimo. 
Un viejo invernadero de pasiones. 
La patria es la familia: ese lugar 
en el que dan paella los domingos. 

Una patria es la lengua en la que sueñas. 
Y el patio del colegio donde un día 
bajo una lámina de cielo oscuro 
decidiste escapar por vez primera. 

Mi patria está en el cuerpo de Patricia: 
mi himno es su gemido, mi bandera 
su desnudez de doce de la noche 
a ocho de la mañana. Tras la ducha 
mi patria va al trabajo, yo me exilio.



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