domingo, 23 de octubre de 2016

Clinofilia*



Cómo voy a dejarme ser querida si ya no me pertenezco. Antes, hace mucho tiempo, sufría salvajemente por no llegar a ser amada, porque mi salvador no aparecía. Pero estaba ahí.
Se reveló por fin y la maravilla del mundo fue tan hermosa que me dejó extasiada, ciega. Sin embargo tanto amor traía la muerte consigo y la dejó sembrada en mi vientre. De eso, hace mucho tiempo. Me quedé desolada como la tierra tras el más devastador incendio. He vivido sonámbula, bocabajo, perdida, destrozada, destruida. Animal contranatura. Ya no sé amar. Ya no puedo amar. Cómo hacerlo. Hace tiempo, mucho tiempo, buscaba quien me salvase del mundo, de mí. Ahora que ya no me tengo, que he desatado violentamente los más íntimos lazos, ahora que soy fiera que devora sin consideración si acaso te acercas- Ahora que solo espero morir, busco a quien me pueda matar. Rematar. Camino desangrada hacia la piedad más alta. Déjame morir. Déjame.


***


La niña iluminada que vio la muerte llegar cuando todos veían vida.
Yo.




***



Marchaos. Volved cuando haya sanado a darme un beso en el pecho. O, cuando ya no esté, a besarme la frente arrugada y fría. Traed siempre flores violetas. En realidad no me gustan las flores, pero será un hermoso gesto tardío.






* Gracias, amor, por tus diagnósticos...



No hay comentarios: