domingo, 31 de diciembre de 2006

Julio Cortázar



CAPÍTULO 7


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entre abriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. 

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua. 



De Rayuela, 1956.





BOLERO 

Qué vanidad imaginar 
que puedo darte todo, el amor y la dicha, 
itinerarios, música, juguetes. 
Es cierto que es así: 
todo lo mío te lo doy, es cierto, 
pero todo lo mío no te basta 
como a mí no me basta que me des 
todo lo tuyo. 


Por eso no seremos nunca 
la pareja perfecta, la tarjeta postal, 
si no somos capaces de aceptar 
que sólo en la aritmética 
el dos nace del uno más el uno. 


Por ahí un papelito que 
solamente dice: 

Siempre fuiste mi espejo, 
quiero decir que para verme tenía que mirarte. 

Y este fragmento: 


La lenta máquina del desamor 
los engranajes del reflujo 
los cuerpos que abandonan las almohadas 
las sábanas los besos 


y de pie ante el espejo interrogándose 
cada uno a sí mismo 
ya no mirándose entre ellos 
ya no desnudos para el otro 
ya no te amo, 
mi amor. 





DESPUÉS DE LA FIESTA 



Y cuando todo el mundo se iba 
y nos quedábamos los dos 
entre vasos vacíos y ceniceros sucios, 

qué hermoso era saber que estabas 
ahí como un remanso, 
sola conmigo al borde de la noche, 
y que durabas, eras más que el tiempo, 

eras la que no se iba 
porque una misma almohada 
y una misma tibieza 
iba a llamarnos otra vez 
a despertar al nuevo día, 
juntos, riendo, despeinados. 



CINCO ÚLTIMOS POEMAS PARA CRIS



1. 

Ahora escribo pájaros. 
No los veo venir, no los elijo, 
de golpe están ahí, son esto, 
una bandada de palabras 
posándose 
una 

una 
en los alambres de la página, 
chirriando, picoteando, lluvia de alas 
y yo sin pan que darles, solamente 
dejándolos venir. Tal vez 
sea eso un árbol 
o tal vez 
el amor. 


2. 


Anoche te soñé 
sacerdotisa de Sekhmet, la diosa leontocéfala. 
Ella desnuda en pérfido, 
tu tersa piel desnuda. 
¿Qué ofrenda le tendías a la deidad salvaje 
que miraba a través de tu mirada 
un horizonte eterno e implacable? 
La taza de tus manos contenía 
la libación secreta, lágrimas 
o tu sangre menstrual, o tu saliva. 
En todo caso no era semen 
y mi sueño sabía 
que la ofrenda sería rechazada 
con un lento rugido desdeñoso 
tal como desde siempre lo habías esperado. 

Después, quizá, ya no lo sé, 
las garras en tus senos, colmándote. 


3. 


Nunca sabré por qué tu legua entró en mi boca 
cuando nos despedimos en tu hotel 
después de un amistoso recorrer la ciudad 
y un ajuste preciso de distancias. 

Creí por un momento que me dabas 
una cita futura, 
que abrías una tierra de nadie, un interregno 
donde alcanzar tu minucioso musgo. 
Circundada de amigas me besaste, 
yo la excepción, el monstruo, 
y tú la transgresora murmurante. 

Vaya a saber a quién besabas, 
de quién te despedías. 
Fui el vicario feliz de un solo instante, 
el que a veces encuentra en su saliva 
un breve gusto a madreselva 
bajo cielos australes. 


4. 


Quisiera ser Tiresias esta noche 
y en una lenta espera boca abajo 
recibirte y gemir bajo tus látigos 
y tus tibias medusas. 

Sabiendo que es la hora 
de la metamorfosis recurrente, 
y que al bajar al vórtice de espumas 
te abrirías llorando, 
dulcemente empalada. 

Para volver después 
a tu imperioso reino de falanges, 
al cerco de tu piel, tus pulpos húmedos, 
hasta arrastrarnos juntos y alcanzar abrazados 
las arenas del sueño. 

Pero no soy Tiresias, 
tan sólo el unicornio 
que busca el agua de tus manos 
y encuentra entre los belfos 
un puñado de sal. 


5. 


No te voy a cansar con más poemas. 
Digamos que te dije 
nubes, tijeras, barriletes, lápices, 
y acaso alguna vez 
te sonreíste. 







De Salvo el crepúsculo



CONSERVACIÓN DE LOS RECUERDOS *

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones". Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio. 



De Historias de Cronopios y de Famas, 1962






2 comentarios:

Anónimo dijo...

Publicado Por Invitado Jueves, 06 De Abril De 2006 | 19:41

quiero decirles que la pagina y todo lo que lei hasta ahora es fabuloso, las poesias y pensamientos, la verdad que esta muy bien pensada y no me canso de reeler todo esto.
gracias totales por estar ahi

Anónimo dijo...

* Publicado Por Invitado Viernes, 09 De Septiembre De 2005 | 21:26

También, eso no sucedería, si los famas no bailaran tregua, y bailaran catala, delante de los almacenes donde las esperanzas...

Buenas salenas,
cronopio cronopio.

Agustín