viernes, 31 de agosto de 2007

29/08/07



(A.)

Anoche
me pareció haber visto pasar
de espaldas
a esa gran mole de amor
que fue mentira.
En aquel preciso momento
compartía la paz
y las patatas de un Mcmenú
sobre un banco improvisado.
Tantos elementos alienados
para impedirme detenerte,
levantarme y arrojar todo
al suelo,
la paz y mi parte del menú,
y comprobar
si aquella mole de amor
alguna vez fue verdad,
cuándo dejaste de ser verdad.

Pero sigo dispuesta
a desmerecer estos temblores
que me deshonran si pienso
en ti.
Dispuesta sin embargo
a mecer el movimiento inerte
de seguirte a lo lejos,
hasta la ciudad que engulló
todos los días de nuestra existencia,
a la gran mole de amor
enflaqueciéndose con tu renuncia.




lunes, 20 de agosto de 2007

Despedida, corto y cierre


Sin complicarme con más redacciones, voy a transcribir mi último mail, para aquellos a los que no pude añadir a destino.



La carta de despedida ha sido fría, seca, concisa, inconcreta. Pero ya me han advertido, no es una carta. Ah, bueno, al menos pongamos la ciudad con su fecha a modo de encabezamiento, también los comunicados lo añaden, ¿no es cierto? Entonces reanudo: el comunicado ha sido frío, seco, conciso, inconcreto. Sobre todo inconcreto, porque mi firma no ha ajusticiado el año que he pasado mientras estuve bajo el amparo salarial de esa empresa.Por "motivos exclusivamente personales", no puede apuntarse un desasosiego muy hondo ni una baja por depresión nunca tomada, ni un pánico injustificado a la palabra indefinida, fija, estancada, perpetua. No pude decirles que quisiera poder ser una cronopia paseando una flor los sábados al atardecer, y que me es incompatible con los horarios establecidos. Tampoco que echo tanto de menos el regazo de mis padres, las pastillas bien prescritas, el reloj guardado en un cajón, ni decirles que añoro la tristeza y el cansancio mirando por la ventana de un autobús en línea Campus. Inconcreto porque no me voy a poner a explicar por qué vine aquí, por qué seguí, por qué, algo rendida y concienciada, me marcho. Y aclararles, ya de paso, que quiero y a la vez no quiero irme, porque qué va a hacer este hombre mío sin alguien que le alborote la vida y a mí, quién va a organizarme los papeles, el ánimo, la fuerza para el día después. Estas cosas no pueden transmitirse en un comunicado de empresa. Y digo que son motivos exclusivamente personales porque son muy pocos (y esta gente no se encuentra entre ellos) los que pueden entenderme, los que aceptan el adiós por adelantado, aunque una no valga más que un finiquito. Y nada que añadir, una firmita y ya vendrá otra a ocupar tu lugar. Porque no somos insustituibles, aunque no haga falta trabajar para aprenderlo.

Y eso era lo que quería anunciaros, que me marcho de Madrid, con algo de pena y mucho de miedo, a retomar la vida que dejé a medias, a reconciliarme con la vida de la que renegué, un poquito más sola, pero con todo el tiempo del mundo para pasearme con una flor en la mano los sábados al atardecer.


Iba a convocaros a algunos en una fiesta de despedida, pero ya sabemos que estos eventos casi nunca cumplen sus expectativas. Y qué pena porque he vuelto a beber con ganas :p. Pero espero volver a encontraros.
Mientras tanto, cuidáos mucho y no desaparezcáis sin habérmelo notificado antes, con fecha y lugar, y nada de aducir "motivos exclusivamente personales".


Un abrazo muy muy fuerte,

Cecilia


Cumpleaños


Para A., siempre escondido
en la luz.


Nadie más que tú,
nada más que sea
verdad.








domingo, 19 de agosto de 2007

La unión terrible



Negándome a ser disuelta,

hasta que el cansancio nos separe.




jueves, 16 de agosto de 2007

Mención especial


para mi fiel lector y animador, A., y para sus preceptos sobre inspiraciones que tarde o temprano llegan.


Muchas gracias


miércoles, 15 de agosto de 2007

Dictados



Venga, mujer, un poco de empeño, es un empujoncito y ya todo rueda; sabes caminar, correr, pedalear, tienes el movimiento. Si hace falta, para ayudarte, haré de voz en segunda persona, o en tercera, si te sientes intimidada. El título lo elegiremos luego, no te atores, fluirá como un manantial natural, como un cuerpo vivo, como condición inherente a tu naturaleza (no te niegues a reconocer que naciste y que eres). ¿Y la idea? es lo de menos, qué más da lo que digas, lo importante es tu voz, pequeña siempre, no te rindas, habla y llora, pero no te muerdas las uñas frente a una pantalla que desprende fuego. La muerte vendrá a buscarte, no te impacientes, no tengas prisa, atiende al momento. Si no puedes escribir, dí al menos, dí que lo intentaste y que adentro, el corazón te tiembla.



LOLA VELASCO


EL tiempo,
plano y delgado,
una hoja que tiembla
donde está el aire mismo.
Ahora solo soy
una lengua
que mueve palabras.
Sílabas apasionadas
para llevar a cabo
grandes fracasos.


(De El movimiento de las flores)



viernes, 10 de agosto de 2007

Perspectivas


El problema viene siendo la sequía,
la escasez de nutrientes versos.

La dicha, dosificada en rutina,
me hace tremendamente infeliz.




Van Eyck
El matrimonio Arnolfini (detalle)



jueves, 9 de agosto de 2007

Imaginarium (Mala Hierba)


A veces me gusta imaginarte
muerto
o en los últimos días
de tu angustia.
El rostro arañado,
la conciencia febril,
el sexo ensangrentado
esbozando mi silueta
sobre las sábanas
que ella lava, tiende, plancha,
desconoce -no sabe cuántas veces
fui invitada a profanar su templo-.

A menudo me gusta imaginarte
derrotado,
tratando de volverte atrás
y tropezando sólo con la ausencia.



lunes, 6 de agosto de 2007

WISLAWA SZYMBORSKA


UN GATO EN UN PISO VACÍO


Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato,
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Se irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.


(De Fin y principio)


martes, 24 de julio de 2007

LITIO


I


Yo quise lejos.
Para qué explicar
la (sin)razón
destructora.


Yo quise lejos,
no ser
nunca más
y enumerar ausencias
(y enamorar ausencias).





Mientras por afuera...







y queda un recuerdo mojado





lunes, 23 de julio de 2007

Ensaimada mallorquina


Sólo a mí, en lo más profundo de mi gilipollez ebria, se me ocurre acudir
a las 3 peores personas que he conocido en mi vida.


martes, 17 de julio de 2007

Opción silenciosa (II)



Es el día propicio para asimilar despedidas,
fallos de cobertura existencial
o mensajes que no llegarán nunca.


En verdad es el día propicio para no decir nada,
para dejarse manipular por frases-tonterias
que esconden un mensaje de renuncia,
de certeza.

El tapón


que me impide llorar






Opción silenciosa


Mi móvil vibra.
Mi móvil camina.
Mi móvil se precipita
al vacío.

De la mesa al suelo
un corto trayecto
a mi incomunicación
definitiva.


domingo, 15 de julio de 2007

Imperdonable


Nada de menos,
ya tampoco nada de más
para extrañarlo,
el tiempo y su escoba,
mi carne cansada,
la espera muerta.

(¿Dónde estás?
Cada día es más lejos)

Todo da igual,
todo he logrado perdonarlo
salvo
"ese silencio a la francesa".


jueves, 5 de julio de 2007

Aniversario


Qué triste exilio en llamas.

Nada que reprochar, ni siquiera que no tuviera presencia en tus sonetos, porque todo mi yo no fuera más que el relleno con el que encarnizar una ausencia. Alguna vez una canción agónica. Ya nada que reprochar, sólo un año después recordarte, hombre de versos, el último día en que no volvimos a vernos nunca más.


PETRARCA


SONETO A LAURA


Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.

Quien me tiene en prisión, ni abre ni cierra,
ni me retiene ni me suelta el lazo;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni me quiere ni quita mi embarazo.

Veo sin ojos y sin lengua grito;
y pido ayuda y parecer anhelo;
a otros amo y por mí me siento odiado.

Llorando grito y el dolor transito;
muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos estoy, Señora, en este estado.



sábado, 30 de junio de 2007

Algo más que esto


Quisiera saber que vendrás
y que romperás mis días

y que el hilo y la aguja
jugarán a no besarse

(rozarás mis hendiduras)



lunes, 11 de junio de 2007

Sitiada




Herbert List, Santorín, 1937




miércoles, 6 de junio de 2007

Descanso



Volví a Cáceres
y mi padre me preparó una caja
con cerezas.
Las traje a Madrid.
(En realidad fue mi Amor quien las trajo a Madrid,
vinieron dando saltitos en su maletero.
Ahora las resguardo en frío de un clima hostil
y de saudades).
Volví a Cáceres
y de un modo realmente extraño
me traje la paz,
mi propia paz.








pd. Gracias, infinitas gracias a todos los que habéis dejado alguna nota o gesto de preocupación. Y a quien quiso hacerlo, pero no supo.

ANA BECCIU


Si fue así, por qué de vos no morí,
por qué de las cosas, vivas, no me fui,
y ando, hablo, muerdo, escribo, estoy,
estoy como una, y sola, y estoy viva,
y dicen que yo, creen que yo,

por qué si ahora con eso te vas
y de esta noche le llevás las noches
a otra que es otra y dueña del mundo
donde sí hay vos que abre y florece,
por qué, me digo, ando yo una y no muero.


(De La visita)


domingo, 27 de mayo de 2007

ALEJANDRA PIZARNIK


NADA


El viento muere en mi herida.
La noche mendiga mi sangre.


(De Las aventuras perdidas, 1958)


A la noche siguiente

Es la otra cara de mi desastre, la belleza de la que (injusta o cabalmente, según se entiendan las expresiones de edulcorante sentimental) no les hago partícipes:




Si Tú no estuvieras, ¿a qué llamaría Vida?

sábado, 26 de mayo de 2007

Y si viene él no le digas nunca que estoy...


No fuerces las comillas. Ahora empiezo a tener tanto sueño. Amor mío, a partir de ahora ahorrarás por fin en luz, ya no quemaré más tus bombillas, ya no alborotaré tu orden ni tu silencio.

Tanto sueño...




sábado, 19 de mayo de 2007

ANTONIO GAMONEDA (II)


Nuestros cuerpos se comprenden cada vez más
tristemente, pero yo amo esta púrpura desolada.

Ah la negra flor de los dormitorios, ah las pastillas
del amanecer.


(De Libro del frío)


domingo, 13 de mayo de 2007

MARINA TSVETÁIEVA


Ya es hora. Para este fuego
ya soy vieja.
El amor es más viejo que yo.
Tiene cincuenta eneros
la montaña.
Más viejo es el amor:
viejo como un fósil, viejo como una sierpe,
más viejo que el ámbar de Livonia,
más que los barcos fantasmas,
más viejo que las piedras, más viejo que los mares...
Pero el dolor que hay en mi pecho,
más viejo, más viejo es que el amor.

23 de enero de 1940



miércoles, 9 de mayo de 2007

Legítima Indefensa


Quien dudó, quien dijo que no era sincera en mi verbo hecho tragedia
(hipócrita y rencorosa, láminas de una puerta batiente que a nadie golpea)
es, sin duda, porque nunca llegó a conocer el acto: esta honda cicatriz
en mi muñeca izquierda.




viernes, 4 de mayo de 2007

AMALIA IGLESIAS Y LOLA VELASCO


Quienes amaron
esquivan
estrellas bajo el techo.

Por dentro,
un resplandor ausente,
un largo paisaje
que jamás traiciona.

Todo lo que se aprende
de la pérdida,
se expresa sin voz.

La distancia no está sola,
es una nube acercándose
a tu mal de altura.


(De Intravenus)





"Calles de Madrid"



No he podido resistirme a preguntarle a la chica del bolso verde bordado, de espejitos, tan llamativo y bonito como para atraer únicamente él la atención, no ya dónde lo compró, curiosidad rutinaria en mi trabajo (sólo nos importa la fachada, la apariencia, lo fastuoso y rabiosamente banal), sino si era ella realmente quién creía. Pero siempre fallo en el mismo punto, no sé formular las preguntas. "¿Has salido en alguna película? Bueno, mi hermana Lucía es actriz, mer habrás confundido con ella."
Sí, y conocida, pero no me refiero a ella, aunque ahora me has revelado otra noticia, otro enlace y "sois tan parecidas", pero no, no me refería a ella, sino a ti. Nada más una película, género indefinido, porque me tiembla la lengua sólo de apoyar el nombre clave.


Ella también ha conocido mi torpeza profesional, le traje una talla equivocada, aunque estaba tan nerviosa que ni reparé en cuál era. Mañana, quizá, venga a buscar el vestido que todavía no había, que me encargué de dejarle apartado. Pensé en anotarle en la hoja de reserva el título que la conviertiera en protagonista, ese nombre clave que no me atrevo a pronunciar, porque me duele, porque él me defraudó, porque si fuera tan majo como lo es esta chica, aún seguiríamos siendo extraños amigos, suavizaría también mis errores. Sin embargo hay una parte que no comprendo, que estoy interpretando a mi manera, por eso mejor que adopte la rutina y lo pase. Ella saldrá con su bolsa pensando que soy una chica más, una más que la confundió con su conocida hermana, que sólo atiende a errores de talla, de falta de género en su no cualificada jornada completa, que nada en el mundo puede relacionarnos, ninguna melodía, ninguna película, menos aquel tipo que le escribió su texto, que abortó el mío, si acaso un gusto común en elegir vestidos, y ese bonito bolso verde con cristales.



martes, 1 de mayo de 2007

Ausencia de vos (a la manera del film)


La ausencia, la tormenta.

El mar, la desposesión,
la lejanía.

Insaciablemente maravillosa.



Oliveira (Darío Grandinetti) recitando Poco se sabe de Juan Gelman en El lado oscuro del corazón, de Eusebio Subiela.



domingo, 29 de abril de 2007

Al gato con botas raídas


Decía T.S. Elliot que abril es el mes más cruel, crecen las lilas y los desasosiegos, sin embargo he aprendido que un poema es lo que menos importa en esta vida.


Entiendo que ahora mismo soy la última persona a la que darías una respuesta, pero si supieras cuántas veces al día pienso en ti, qué extraña humedad me baña y me confunde, frenándome a la vez que incitándome a elaborar cualquier formato de reclamo. Una voz para gritarte, para susurrarte, para animarte, para espantar a las fieras. Sólo si supieras, si nada más pudieras saberlo.


Con los resquicios de deseo de aquella enamorada que fui de tu figura, en su tribuna de narrador de cuentos incandescentes:

Que en aquel lugar en el que te escondes, no estés sufriendo demasiado.





martes, 24 de abril de 2007

BLANCA VARELA (II)


ALBA


Al despertar
me sorprendió la imagen que perdí ayer.
El mismo árbol en la mañana
y en la acequia
el pájaro que bebe
todo el oro del día.

Estamos vivos,
quién lo duda,
el laurel, el ave, el agua
y yo,
que miro y tengo sed.


(De Luz de día)




domingo, 22 de abril de 2007

Antes del fin


Agudos y graves, sin embargo nadie canta para mí. sí, alguien por aquí desafina poniendo todo su amor en la boca, pero no me es suficiente, busco más atrás, en sonatinas de recuerdo. Pero no existen, nadie canta para mí. Los días se conforman sin tocarme.

De qué me sirvió, entonces, la vida.


Y canto, y canto, arañando las cuerdas de la locura, sintiéndome una heroína que sólo busca un emplazamiento memorable para su muerte. No puedo herirme en cualquier lecho.

Y canto, y canto, enajenada por un último deseo de retiro dormido. Cercándole el camino a mi Orfeo (siempre habrá un tonto valiente que insista en devolvernos a la vida), porque no quiero que llores, que te consumas, que te quemes. Porque soy yo la que arruina la empresa, el humano y corriente motivo de querernos vivos, porque busco atrás, más atrás de ti y todo motivo de permanencia se quema en un fuego del que no quiero salir viva.




sábado, 21 de abril de 2007

ANTONIO GAMONEDA


Fluías en la oscuridad; era más suave que existir.

Ahora, cuando una lágrima demasiado viva podría
herir tu rostro,

vas cautelosa hacia ti misma.


(De Cecilia)


miércoles, 18 de abril de 2007

MARINAS DE NOCHE


I

Como si en este frasco conservara toda tu esencia,
el aroma a mar combatiente y embriagado.
Como si encerrara toda la belleza de aquella playa
en un abril de brisas de a medio día y embates nocturnos.

Como si aquí pudiera retenerte, genio encerrado
en una botella de muestra gratuita Nivea for men.
Como si custodiara un único testimonio de verdad,
rescatando envases inservibles del cubo de la basura.

Como si pudiera encerrar mi deseo de pertenencia
y permanencia a lo largo de los días,
sin más placer que almacenarte, fetichismo aromático,
destapar el botecito y entonces
recordarte recostado a mi lado
con los rayos del sol esculpiendo una sonrisa
de cálida complacencia.



II

Un rayo de sol.
Una ola que rompe.
Una mano que dibuja nubes
y las pasea suavemente
por mi espalda.


Un grillo confundido.
Una brisa que envuelve.
Un gemido que despierta
silencioso
para conquistar el ansia.

Una ráfaga de luz.
El calor que desnuda.
Un estupor que aguarda
el declinar del día, la embriaguez
de la noche.


Dos olas que rompen.
El agua a la altura de mi sexo.
Unos dedos que arañan latidos
por debajo de mi espalda.

(Apenas un sollozo, la playa,
el incipiente amor)



III



¿Por qué no reaccionas a mis llamadas furtivas?

Yo me quiero ahogar contigo
en cualquier playa que tú propongas.


Renunciaré a mis votos,
arriesgaré mis noches serenas
por una sola respuesta táctil
de tus manos acuáticas.

Porque quiero ahogarme contigo
en cualquier playa, la que tú propongas:
Terminal 1 en Barajas, las dunas del sur,
o el amanecer ante mi puerta.



lunes, 16 de abril de 2007

FORUGH FARROJZAD



SE NOS LLEVARÁ EL VIENTO


En mi pequeña noche ¡ay!
el viento tiene una cita con las hojas de los árboles
En mi pequeña noche amenaza la ruina

¡Escucha!
¿Oyes el paso silbante de la oscuridad?
Yo lo miro con ojos ajenos a esta dicha
apegada estoy a mi desesperanza

¡Escucha!
¿Oyes el paso silbante de la oscuridad?
Algo cruza la noche
la luna está roja y agitada
y sobre este techo que a cada instante amenaza derrumbarse
las nubes como masas enlutadas
parecen esperar el instante de lluvia

Un instante y después nada
Detrás de esta ventana tiembla la noche
y la tierra va dejando de girar
Detrás de esta ventana una incógnita
nos mira a ti y a mí
¡Oh verde de los pies a la cabeza!
pon tus manos como un recuerdo encendido
en mis manos amantes
y como un cálido sentimiento de existencia
confío tus labios a las caricias de mis amantes labios
Se nos llevará el viento
Se nos llevará el viento






(Traducción de Clara Janés y Sahand)


domingo, 8 de abril de 2007

La mano verde




He tomado un símbolo cercano y lo he interpretado en mi cuerpo para hacerte saber que, después de tantos desencuentros, por fin te he encontrado, te he ubicado.

martes, 3 de abril de 2007

CHANTAL MAILLARD


EL CÍRCULO



Trazar un cero en la nada.
Indefinidamente.
Trazar en la nada un círculo.
Apresada en el círculo trazando
nada. Ocuparse en el
círculo. Ocuparse.
En nada. En la nada.
- ¿la nada?- una oquedad.
Ocupar una oquedad.
Una oquedad de sueño, la vigilia.
Entre sueño y sueño. Una oquedad
ocupada, ocupándose
en nada.

La angustia es esa nada
que de pronto florece
en la oquedad.


(De Hilos)





lunes, 2 de abril de 2007

El filo


La sangre vertida.

La sangre dormida.

La sangre requerida.

El acto indisoluble de rutina.

La calma que llora.


¿Debe sostenerse el amor como una deuda?




sábado, 31 de marzo de 2007

31/1/07


Hace tiempo escribí un libro,
pero no quisieron editármelo,
debieron gastar demasiados folios
en limpiar mosquitos estampados.

Una vez tuve un hijo
(lo sentí durante tres meses
en mi temor sin sangre),
pero el predictor se negó
a reconocerlo.

En cierta ocasión intenté plantar un árbol,
pero no encontré un centímetro cuadrado
de tierra fértil que no fuera a ser recalificado
en toda esta enfermiza y abarrotada ciudad.


En definitiva, poco importa la vida
y sus bellas acciones. Bien podría estar muerta
porque todo cuanto esperaron de mí
lo expuse sobre un velo de sedosísima torpeza
que después de tantos diluvios calándome
hasta los huesos, ha terminado embebiéndonos a todos:
a mi libro, a mi semilla abortada y a este pequeñito
que heredó la sutil malicia de unos ojos avellana.



miércoles, 28 de marzo de 2007

Neurosis indecible

[ blanco---- deshacer los trazos ---------- blanco

---------- un mañana sin respuestas ---------------- blanco --------
blanco --------- blanco -------- blanco -----------

no despertar mañana ---------- blanco --------
o ahogarme en el fatalismo de lo imprevisible
------------- blanco -------------------- ]

atorada

miércoles, 21 de marzo de 2007

Les petits matins


Alguien me trae un regalo de mañana para despertarme, hay vida más allá de mi muerte anímica, me digo.

Vuelven los cielos de París. Quién quiere una bandeja con alimentos mantequillados y vitamina cítrica evaporada cuando entre las sábanas te meten una melodía como ésta :



The divine comedy, A lady of a certain age.





p.d. Thanks, my darling, it´s true, how beautiful, but no answer for you.



viernes, 16 de marzo de 2007

Si pudiera escalar hasta una de esas dos gigantescas torres


A., vida mía, más lejos ahora que nunca, si me dejaran escalar hasta el último piso de tu Torre y quedarme dormida contigo en la azotea (Madrid desde el cielo, dejaría así de darme tanto miedo como me da su suelo con sus calles), porque hoy el insomnio es violento, vida mía, por dos veces me han incendiado el recuerdo y no tengo más sitio que éste para acurrucarme a llorar el dolor que me queda, porque me han herido, vida mía, me han herido. Corre, ve a buscarlos y rómpeles en mil pedazos la boca, la cabeza, las sucias manos con las que osan tocarme (¿por qué ahora si antes fue abandono?), tú les ganarías, con todo el amor que sigue creciendo cuando me doy cuenta que sólo tú, que nadie más hermosamente verdadero, que no tengo más cuna que tus brazos, que mis últimos días de vida contigo.


pd. y porque nadie más verdadero que tú, ninguna sombra metafórica que oculte tu nombre, te quiero descubierto, te quiero.

JENARO TALENS

ADA


No es el cuerpo tendido bajo el sol
ni el agua quieta que ahora miro
quienes me dicen lo que busco en ti.
En el fragor de las conversaciones
descubro las huellas de una impensada madurez. Escucho
cómo la noche que eras tú te empuja
a renacer de nuevo en las cenizas
de un dolor compartido
donde aprendiste a no ser yo. Las alas
arrancan la corona que tu deseo quiso para mí.
Ya no hay dueños ni reyes en tu territorio.
Pienso en tu cuerpo sin limitaciones,
libre al fin de mi sueño, tendido bajo el sol,
y observo el mar como quien bebe el día
desde este techo tranquilo entre palmeras
son bañistas lejanos en la playa del sur.


(De Orfeo filmado en el campo de batalla)


miércoles, 14 de marzo de 2007

Te recuerdo Amanda

Aquellas nanas que me mecían en tu vientre, que a ambas nos traspasaban la piel en el mismo segundo, hoy todavía me conmueven. Cuánto daría por escucharlas de tus labios, aunque te siguiera faltando entonación y tarareases canciones de tragedias con una peculiar sonrisa. Nadie como tú, mamá. Ningún tiempo como aquél en que fui más que nunca tu pequeña llorica.





Victor Jara, Te recuerdo Amanda


lunes, 12 de marzo de 2007

Azarosas concatenaciones


Hace algunos años, tantos que no recuerdo el número exacto, conocí en la barra de un pub al primer tipo inquietante de mi vida. Por aquel entonces era una niña en proceso de combustión, de maduración, a las puertas de una eclosión que se hacía esperar. Tímida, enfermizamente tímida, reservada, lacónica, suicida entre palabras e imágenes tenebrosas, encarcelada en un pesimismo vital inconcebible e inaudito a edad tan temprana. Era la fille maudite, lectora empedernida de Baudelaire y Ciorán, gótica con estética clasicona y plusmarquista (Burberrys, Lacoste, Armani...), portadora de todos los complejos más autodestructivos y de los desasosiegos inmaduros sólo en su forma escrita. Por eso, creo, a diferencia de mis amigas, pasé inadvertida como juego carnal y compañera de desfases nocturnos.
Acostumbradas a tratar con diversos alcoholizados juglares de delirios, el primer tipo inquietante fue la excepción al trato con los desconocidos, durante varias tardes le cedimos el taburete de al lado y escuchamos sus historias de músico trotaciudades, con desconfianza y fascinación, seducidas por el embrujo de una sonrisa irónica y su filosa y penetrante mirada. Recuerdo sus iniciales, atestiguar la verdad de su fascinante (todo era fascinación encubierta) y poético nombre en su carnet de identidad : D. C. A., la antigua fotografía de unos bucles que pasaron a ser inexistentes bajo la cuchilla a nivel 1, la ciudad de origen, Barcelona, que sería también la cuna, un tiempo más tarde, del dolor más bello de mi historia . ¿Quién eres en verdad? ¿Qué haces pasando el rato con unas chiquillas como nosotras? Todo era fascinación y temor porque la inquietud que me estaba removiendo no se trasluciera de ninguna manera. Un día, recuerdo, me trajo una enseñanza en forma de poesía y así fue cómo me abrió las puertas a otra voz poética, lejos del fatalismo, la marginación y la oscuridad, cómo determinó la dirección que habría de seguir en mi pasión literaria. Me habló de Pedro Salinas y de Cernuda y de cómo el amor no es un sueño de ultratumba que devoran los gusanos, sino la voz a alguien debida y el ardor de los deseos no colmados. Recuerdo un cuaderno juvenil y unos versos copiados desde el buzón de entrada de aquellos primerizos mensajes de móvil: Si no te conozco no he vivido, si muero sin conocerte no muero, porque no he vivido.

Allí parecía que acabó todo. Salvo por las coincidencias que nos traen siempre noticias del más allá, ya que volví a saber de él a través del violín de mi hermana, y cuando el violín de mi hermana también dejó de tener noticias suyas, llegaron por vía lusitana desde la viola de mi primo leonés. Años después, de vuelta en Cáceres y con la poética herida de Barcelona ya consumada y aún abierta, nos encontramos con aquel primer tipo inquietante en un after de domingo. "¿Te acuerdas de Ceci?" Sólo esbozó una sonrisa, y lo entiendo, cómo reconocerme si la vida me había transformado la apariencia, forjado otro carácter y otra figura. Pero aún la misma actitud hacia él, escudándome en una falsa indiferencia, aunque su mirada ya no me resultara igual de turbadora que años atrás.

Volvió a desaparecer y los instrumentos de mis familiares dejaron de tener constancia de su rastro.

El hambre que me hacía devorar variadas lecturas poéticas me llevó, otro tiempo después, hasta la edición de un reccueil (joder, no encuentro ahora su valor castellano) de jóvenes poetas reunidos en torno a los últimos días de Gloria Fuertes. Entre tantos desconocidos un nombre, un poético nombre, desató la chispa de la memoria ... tuve en mis manos su carnet de identidad, no puede haber dos nombres iguales... qué maravilla, allí, sujeto con pinzas, se encontraba su poema.


A estas horas debería estar acostada, pero el rugido de mis tripas y una inquietud de la que no voy a hacer mención, por reiterativa que sea, me ha hecho levantarme de nuevo. Ya no sabía a qué página acceder, así que continué con mi trabajo sobre Nadja, icono del surrealismo literario a la par que me introducía en páginas de viejos conocidos. Una vez narré la historia de un azar materializado a través de las ondas ciber-espaciales: una película envolvente, un nombre análogo al de la Hierba que crecía en mi desasosiego, un mago escapista, tan repelente e ingenioso como rechoncho e hiriente, (disculpa si es que continúo en tus lecturas, pero hay un recuerdo amargo del que no me libras). Escribí bellas páginas tras su huida, por eso y por más justifico su existencia en mi memorándum y en mi curiosidad transitoria por saber qué suerte está rodando por su vida. Nada, ya había leído eso hace tiempo y al no saciarse mi curiosidad y templar el tiempo que dispongo para conciliar el sueño, he indagado en sus extensiones y el primer enlace sobre el que me he posado me ha llevado en un salto hacia atrás, muy atrás, hacia un poético nombre que leí hace años en la barra de un pub.


Taxidermia anímica


Mi paz está bien sin ti.
Al fin aprehendí el equilibrio,
al fin aprendí a desplegarlo sobre este vacío
que se me muestra ante cada nueva mirada.

Creo en los fantasmas.
Amo a los fantasmas
y sus ruinosas vidas.


Mi cuerpo se inquieta con sólo oír tu nombre
y rememorar el hormigueo que le produce lo inalcanzable
(tus manos sobre mí, tus ansias sobre mí.
Mi lengua sobre ti, mi llanto púbico sobre ti)
y deformo tu concepción en aras de una necesidad innecesaria.

Mi paz sin ti, pero el deseo contigo.

Cómo regresar del más allá y desprenderme
de esos alfileres con los que me acribilla la memoria,
para no verme escribiendo a altas horas del insomnio
con el último aliento de una mariposa enajenada,
expuesta, disecada y humillada, en un diario perdido.




Pasajes desnianos (distinta suerte de escritura automática)


Cuando se adormece y comienza su andadura de puntillas sobre los andenes del sueño desenvuelve un paquete con toda clase de utensilios destinados a la creación

desenrolla su estómago y lo extiende a lo largo del espacio perpendicular que forma un tobogán en la cápsula del tiempo

sueña y murmura
sueña y escribe
sueña y dibuja
sueña en busca y captura de una lejanía

y logra trazos caleidoscópicos de una dudosa nitidez
se le escapan y va tras ellos
rememora trazos que en cada secuencia conforman un ser distinto y tan parecido fabricado con el recuerdo y sus malogrados deseos volcados sobre la ansiedad de ojos abiertos
deseos tantas veces invocados y nunca desatados

despierta
poco bastante suficiente o mucho no hay mesura determinante
que haya rescatado de su insólito viaje

viernes, 9 de marzo de 2007

El otro hilo de Ariadna


Esta noche estaré alcoholizándome (con el permiso de mi medicación) entre Tribunal y Gran Vía. Sígueme el rastro si quieres encontrarte con el bello monstruo del pasado.


jueves, 8 de marzo de 2007

Umbilical




Tu vientre era suficiente.


Ahora sé que no buscaba
otro lugar en el mundo.
Flotar, beber y alimentarme
de tu amor amniótico.
No ser más que un inquieto buzo
en las aguas de tu expectación.

(Hermosamente deforme, sin nombre
ni delito, más inocente que nunca,
ajena a todo lo que hace daño)

Allí, a solas tú y yo, arrullada para siempre
por tus olas de vida.




Demasiado lejos de tu regazo



Aquí te mando, mamá, todos los besos que ahora mismo quisiera darte
(uno por cada minuto que he estado lejos de casa), si pudiera...


Y con el mensaje, una lágrima cae sobre la pantalla.
Que mi acuosa felicitación no la despierte de madrugada.


martes, 27 de febrero de 2007

Si las grietas de mi muro hablaran... (II)


Si las grietas de mi muro hablaran
actuarían en consecuencia a su obsesivo deseo
de derrumbarse sobre ti,
para herirte mortalmente y liberarse de un ancestral
secreto:

los hombres que saben escribir no pueden ser buenos.


domingo, 25 de febrero de 2007

Vienes y me reclamas, pero hoy no tengo aliento.



El metal afilado, la palabra congelada.

No sé pedir socorro.

Muerta o algo mejor.

Si no, propónme otra vida.



Ha vuelto la niña de dolor.




PAUL ÉLUARD




Nuch Éluard por Man Ray


NUSCH

Les sentiments apparents

La légèreté d`approche

La chevelure des caresses


Sans soucis sans soupçons

Tes yeux sont livrés à ce qu´ils voient

Vus par ce qu´ils regardent



Confiance de cristal

Entre deux miroirs

La nuit tes yeux se perdent

Pour joindrent l´éveil au désir


(De Une longue réflexion amoureuse, 1945)




NUSCH



Los sentimientos aparentes

La ligereza al acercarse

La cabellera de caricias


Sin preocupaciones sin sospechas

Tus ojos entregados a lo que ven

Vistos por lo que miran



Confianza de cristal

entre dos espejos

De noche tus ojos se pierden

para unir al deseo el despertar.



(De Una larga reflexión amorosa)




domingo, 18 de febrero de 2007

--- Artículo borrado ---


Acordarme de él ya no tiene razón de ser. Pero cada nuevo día
en el que vuelvo a concretar su merecida venganza,
se extiende otra capa de cemento entre mi desdicha
y mi encierro. Vivo emparedada por no lograr olvidar.


Si acuchillara mi córtex borraría toda acción,
¿también todas sus impúdicas acciones?

¿Te irías, al fin, maldición infinita?


Ayúdame al menos, cómplice ingenua y consentida,
a raparme la cabeza.


LIDIA BRAVO


QUEDARSE EN LOS TRECE


A los trece se sospecha que la vida de verdad
ha de estar en otra parte,
lejos de la habitación cubierta de pósters de famosos,
de las revistas donde las modelos lucen sus largas piernas
bajo el hipnótico sol de Arizona,
de la hora de la comida y de la cena,
lejos de las fiestas de cumpleaños.
Las niñas lloran en silencio mientras hacen los deberes
y, desde la pared, un graderío de muñecas
emite su sentencia de culpables.
A los trece se sospecha que es necesario huir
y se somete sin embargo cada nueva mañana
al repulsivo deber de ser cobardes.
En el cuarto de baño cerrado con pestillo
las niñas interpretan con maestría
al hombre que desde el futuro se les acerca
y las besa por primera vez con la lengua.
A los trece se viaja por el túnel del tiempo
con billete de ida y vuelta
sellados en los espejos
por la huella de unos labios pintados de rojo.
No siempre seré así,
es la oración que rezan las niñas
justo antes de dormirse,
cuando a la cama acude un amante incorpóreo
que se adueña de sus dedos.
Con sus caricias,
las torpes niñas que recitan de memoria
como un estúpido mantra todos sus complejos
se saben de repente delicadas como Grace Kelly,
fascinantes como Lauren Bacall,
ninfas como Audrey Hepburn.
Entre las sábanas se elevan, fugitivas del presente,
las niñas de trece años convertidas en diosas.
Su dominio del propio placer
les concede un poder sobrehumano
que les permitiría,
si así lo decidieran,
saltarse cinco años de vida en una sola noche.
Ignorado será por siempre su sacrificio
si no escapan de sus trece.
Y sin embargo se quedan.
Vestidas con ropas cinco tallas por debajo
de la estatura de su deseo,
caminan de puntillas
mientras se dividen en dos como las mujeres.

Soportan, lánguidas estatuas,
todos los desprecios y las burlas,
y, sin confiar a nadie su secreto,
esperan pacientes, silenciosas,
apostadas en las ventanas
de los días eternos donde nada sucede,
vírgenes entregadas al imposible anhelo
de ver acercarse allá a lo lejos el futuro.


( De Perder la muerte)



martes, 13 de febrero de 2007

Agua de febrero



 



Y al fin, ya de noche, los dos amantes disfrutan en su hogar de una reconfortante ducha (de agua caliente, eso sí) después de una dura e intensa jornada de trabajo.
Cuando ya no son vistos, entrelazan sus varillas con pasión para secarse uno al otro, cuerpo a cuerpo, tela a tela y adormecerse replegados en su sueño de humedades oscuras
hasta que los despertemos para trabajar, el próximo día de lluvia.



lunes, 12 de febrero de 2007

Si las grietas de mi muro hablaran...


Qué guapo estabas en esa foto, Moro. Creo que es de la época en la que empezamos a saber que yo ya tampoco te quería.

La calma era aparente y tu rostro ahí parece tranquilo, no quedan restos de mi impronta. Quizá el alivio de saber que ya tampoco te quería ni te requería ni te perseguiría con un puñal bajo mi lengua.

Aunque ahora, al mirarte de improviso -sí, Moro,entonces eras guapo y eras tanto- siento que sigo sin poder perdonarte que atravesaras la frontera y que no fuese yo a quien llevabas de la mano.

Confieso que volvería a perseguiros, a los dos ("à vous deux qui devait rire de moi"), con un puñal escondido. Pero se te ve tan guapo...


domingo, 11 de febrero de 2007

ANNA AJMÁTOVA


EL SÓTANO DE LA MEMORIA


Es absurdo que viva angustiada
y que los recuerdos me acosen.
No visito a menudo a la memoria,
pero ella siempre viene a asombrarme.
Si con una linterna bajo al sótano
me parece oír cómo retumba
un terremoto en la estrecha escalera.
La linterna se apaga, no puedo volver,
y sé que voy directa al enemigo.
Pido clemencia... pero allí
es todo oscuro y quieto. Ya se acabó mi fiesta.
Hace treinta años que las damas despidieron
a aquel pillo que se murió de viejo...
Lástima, he llegado tarde.
Se me ha prohibido aparecer en parte alguna.
Pero toco las capas de pintura en la pared
y junto a la chimenea me caliento. Qué maravilla.
A través del moho, el aire enrarecido y el hedor
brillan dos verdes esmeraldas.
Maúlla el gato. Vamos a casa.

Pero dónde están mi casa y mi razón.


18 de enero de 1940

jueves, 8 de febrero de 2007

Sed de entierro


Hasta dónde. Dónde estarán los límites de mi impaciencia.

Cómo de honda es mi insatisfacción, si arrojo mi cuerpo a su vacío
y nunca llego a tocar fondo.

Examino mis poros uno a uno y no encuentro un solo indicio de raíces. No puedo quedarme aquí, ni allí ni en ningún sitio. Más de tres meses rozando el mismo suelo, mi trasero errante se desespera. Y camino y camino y sigo caminando,
jamás abandono la esperanza de que una coordenada se convierta en mi reposo,
pero es inútil, todas estas ciudades están construidas sobre arenas movedizas.

Y sin embargo nunca llego a tocar fondo.