jueves, 16 de julio de 2009

Préambulo al derrumbe



I

Ya no pienso en árbol, nube, pájaro.
Sólo en alambres, llanto y lejía.

(Me arrancaría el cuerpo
sus accidentes y más adentro,
lo invisible
una y otra vez, a ver si acaso
así, tal vez, algún día...)

No, ninguno me quiere.




II


¿Quién puede cantar con esta desazón
entre los pechos?



He tratado de helarme la sangre,
de afilarme las garras postizas,
de zigzaguear entre matorrales
sin pensar en amor, amor, amor
pero no ha servido de nada.
Vives constantemente en deseo,
se atrevió a decirme el bichejo.
Sí, deseo con mi barquito de papel
soñando desde la orilla
una tierra tan lejana e inaccesible
para quien no pide nunca nada
a cambio

Llévamellévamellévame!)





miércoles, 15 de julio de 2009

Historia de la niña lechuza perdida en la ciutat



Se envolvió en hojas y ramas,
rompió los relojes de arena,
liberó a los pájaros
que anidaban en su memoria,
se dejó mecer por ellos.
Renegó de la palabra
de las mujeres ordenadas
(esas que ubicadas en sus cuadrículas
creen sentirse felices),
prefirió callar, no preguntar,
no trazar un camino.
Plegó los mapas, cerró los ojos,
descubrió sus diminutas manos
escondidas - torpes y heridas-
e invocó al azar mirando al cielo.
(Pobres muchachas nubladas
que todavía creen en la magia
y sus migajas de pan).
Pero sucedió, reapareció él,
tropezó contra su pecho de ámbar,
antiquísimo amor-mosquito
aún latiendo en su resina
y arañando la frágil corteza
lloró por cada extravío
en la corriente de una ciudad
que otra vez la arrastraba
desnuda,
perdida,
dolorosamente
enamorada.




martes, 14 de julio de 2009

JOSÉ ÁNGEL VALENTE (VI)


A Coral

Al norte
de la línea de sombras
donde todo hace agua,
rompientes
en que el mar océano
se engendra o se deshace,
y el naufragio inminente todavía
no se ha consumado, ciegamente
te amo.

(SOS)


(De Fragmentos de un libro futuro)


viernes, 10 de julio de 2009

Morfina para una luciérnaga apagada


Llegó con el corazón desordenado, con versos criptogramas
como besos no dados.
Llegó descalza y herida de los pies a la cabeza
y con una felicidad difícil de armar
-como ese cubo de colorines sin resolver entre manos estúpidas-,
amando tanto de nuevo la lógica de los murciélagos
que te sueñan boca abajo.
Llegó con un ala destrozada y sin la luz prometida.
No serás tú, me dijo
y envolvió con temblor su delirio
y escondió su piedrecita en su bolsillo más profundo
y desdibujó de su pecho la casilla del cielo
a la que nunca podrá llegar.



Marcel Cranc, Ara, 2008. (Versión de 2016)

Alborotada en mi pecho






Pequeña idiota sin orientación
ni amor al que iluminar.

martes, 7 de julio de 2009

En la ciutat


(Viernes 3)

Luciérnagas alborotadas en mi pecho.


Un murmullo acompañando su luminoso

vuelo




* * *

(Sábado 4)

No dice nada, no puede verbalizar

aquello que siente.
El corazón bombea tan rápido
que entorpece el canto, la palabra.
Triste y tonta, llora un poquito,
no sabe distinguir el amor
de un ciempiés viajero
que le acompaña en su mal presentimiento.
Mira la piedra, la aprieta, aún no dice nada.



* * *





(Domingo 5)

El largo camino hacia el desastre

ha cansado a las luciérnagas,
las ha matado.
Vuelvo a ser un cuerpo enamorado
que ya no tiene luz.




Diacrónica


(En el tren a destiempo, perdido y a la vez recuperado, en una segunda Barcelona-Madrid)


Enloquecí de amor.
Enloquecí de dolor.

Cinco años después
la locura sólo es un grito
de recuerdo,
pero también de placer.





lunes, 6 de julio de 2009

CRISTINA PERI ROSSI (II)


HOTEL DE SANTS

De aquel hotel de Sants
-junto a la estación, para los viajeros
con prisa-
donde una negra tocaba el piano
melodías antiguas
(Yesterday, Feelings,
In a sentimental mood)
me fui a las cinco de la mañana
luego de hacer el amor desde temprano.

Bajé caminando por una rampa vacía
tenía el cuerpo satisfecho
leve
me puse a silbar
-melodía antigua-
y patée una lata con el pie.

No había un taxi por ninguna parte
Era el amanecer
de luces frías
Era septiembre
-patée una lata con el pie-
silbé bajito

¿sería posible que ese bienestar
se deba a la calle solitaria

al hecho -infantil- de estar en vela
hasta las cinco de la mañana
a la chulería de tener una aventura
a altas horas de la madrugada
y no al amor? (Palabra ambigua.)

Los chimpancés se frotan en pecho con las manos.
Yo, patée una lata
y silbée bajito.

La diferencia está en el cromosoma veintiuno
y no parece tener mucha importancia.

(De Habitación de hotel)


jueves, 2 de julio de 2009

El objeto de mi viaje


Cinco años después (quizá sean cuatro, pero los dedos de la memoria se esconden para no echar esta cuenta) de vuelta a la ciudad, a Barcelona. No habrá árboles mojados, no habrá escaleras escondidas, no habrá billetes de tren para el recuerdo. Es otro el objeto de mi viaje. Pero quisiera tanto tanto que mi piedra verde me sonriera complacida y que afirmara recogida en otra mano que ése es el lugar exacto en el que el péndulo me susurra "tu norte".

JOSÉ MARÍA FONOLLOSA (II)


RAMBLA DE SANTA MÓNICA 4


La ciudad está llena de caminos.
Todos son buenos para escapar de ella.

No importa adónde vaya. En cualquier lado
hay sendas que conducen a otra parte.

El lugar nunca importa. Es otro sitio
-otro siempre- el objeto de mi viaje.


(De Ciudad del hombre: Barcelona)


Duelo




Me pregunto si los lagartos lloran
en los días de dolor

.
.
.

miércoles, 1 de julio de 2009

CECILIA RUBIO GIL



ORFEO Y EURÍDICE

Normas para iniciar el camino
de vuelta:
nunca mirar atrás
si ya se ha visto el infierno.
Confiar en que el amor
nos va siguiendo los pasos.
No temer a la serpiente
del abandono
mordiéndonos los talones.


De Metamorfosis, 2009. 





martes, 30 de junio de 2009

BLANCA VARELA (III)


FUENTE

Junto al pozo llegué,
mi ojo pequeño y triste
se hizo hondo, interior.

Estuve junto a mí,
llena de mí, ascendente y profunda,
mi alma contra mí,
golpeando mi piel,
hundiéndola en el aire,
hasta el fin.

La oscura charca abierta por la luz.

Éramos una sola criatura,
perfecta, ilimitada,
sin extremos para que el amor pudiera asirse.
Sin nidos y sin tierra para el mando.


(Ese puerto existe, 1949-1959)

lunes, 29 de junio de 2009

Cansada


Cansada
de danzar ebria y estúpida
en cortejos simiescos,
de desplomarme en las cunetas
de la noche,
de tropezarme con animalillos
que me rechazan
a la salida del sol.
Cansada de que mi péndulo mágico
no señale en qué dirección
se encuentra el pecho
de mi reposo
(aunque siempre un eco
me devuelve el norte).



Nocturno ebrio nº3


(14/06/09)

Lo que amo es encontrarte al azar
y que me desgarres la boca
para así no poder cantarle a mi dolor.



domingo, 28 de junio de 2009

Gacela del amor desesperado





Amancio Prada musicalizando el poema de Lorca.


sábado, 27 de junio de 2009

La niña lechuza y los sufijos intoxicados


Ahora todo en mí es artificial.
La serenidad es artificial,
el amor es artificial,
incluso las lágrimas son artificiales
(utilizo esas capsulitas para humedecerme
los ojos cada vez que me emociono
y no soy capaz de llorar).
Aun así doy gracias a la química
que ha construido dentro de mí
una muralla imaginaria
cuando ya no existen pechos
que carguen a cuestas
con mi temor.



sábado, 20 de junio de 2009

La soledad de la niña lechuza


Ella le dijo:
Amor, tengo la cabeza llena de pájaros
y hasta que no muera el último de ellos
yo no puedo quedarme contigo.

Entonces él se encogió de hombros,
se alejó de su árbol de invierno
y salió a buscar a las mujeres
que caminan a cuatro patas,
que van mascando la tierra.





El corazón despejado


La primera y única nube
se deshizo para siempre.


(Y es un canto tan triste)

La primera muerte del verano

Cuanto más trato de ordenarme
mayor es el desastre.
Me pierdo en el regazo que no existe.
Qué despiadada conciencia de soledad,
colocada en los huecos que reservaba
a los que ya no viven.



Rescátame del verano,
no dejes que me ahogue
en mi atlántico imposible.

lunes, 15 de junio de 2009

El vuelco


El ciempiés hibernaba mientras dibujaba círculos en las profundidades de la tierra. A las 12 y 5 minutos de la noche asomó su cabeza, su lengua levemente envenenada (lo suficiente para hacerme consciente del desgarro) para lamer sádicamente mi pezón izquierdo y recordarme que el hueco que a cada uno de ellos destino deberá sin embargo estar siempre vacío.





.

jueves, 11 de junio de 2009

Alborozo con sabor a cereza


A veces el deber reporta también felicidad. Es lo que hoy me ha ocurrido con mi trabajo sobre las Metamorfosis de Ovidio. A mis profesores les han gustado tanto algunos de los poemas que elaboré para este trabajo que me han propuesto leerlos en un congreso sobre cultura clásica que tendrá lugar en Noviembre. No podía creerlo. Por supuesto, he aceptado, porque por fin he aprendido que he de aceptar.

Del mismo modo que comparto mis angustias y dolores, ahora necesito hacer extensible mi enorme dicha y mi agradecimiento a todos los que a menudo me cuidáis con vuestras sabias y hermosas palabras. Gracias a Flor, a Jorge, a Eva, a David, a mis queridos y misteriosos anónimos y a aquellos que os habéis injertado en mis ramas.

Un abrazo muy muy fuerte.

Cecilia.

lunes, 8 de junio de 2009

A ciegas



                                                                               (05/06/09)


Te persigo de noche
tropezándome con los altos muros
de la lógica.
No veo nada, no te siento.
Soy la luciérnaga apagada
a la que no acoges en tu luz.



El respiro


Se trata de tener el corazón entretenido
para no asomarme a los abismos.



(No le encuentro otra explicación
a este delirio de amar a los reptiles
trepando blancas paredes vacías
en una danza adoradora del sol)



domingo, 7 de junio de 2009

LOLA VELASCO (V)


LA NOSTALGIA DEL CAMINANTE

Quiso tocar los bordes
donde cuelga el precipicio,
y trazar la nada
en un salto.
Abrió el círculo
que gira su espalda,
y se abandonó a la línea
que mira el horizonte.
Pero tropezó con algo
que le hizo retroceder,
y la tierra
le arrojó una piedra
que fue
como una caricia.

(La frente de una mujer oblicua, 1986)


viernes, 5 de junio de 2009

Umbilical (III)



Morirán como mis peces

de infancia,

uno cada vez que vuelva

a casa.

No sabré si por torpeza,

ley de vida o incompatibilidad

con la existencia.

Mi regazo como una pecera

que no puede contener

tantas ansias de mar.




lunes, 1 de junio de 2009

Absurdamente enamorada del muchacho lagarto


Si mi mundo está plagado de caracoles y luciérnagas, de muñecas descuartizadas, de árboles de invierno, de puentes y columpios, de azares y llantos, a él le da lo mismo. Poco le importa cómo escriba, a qué huelo o en qué momento me derrumbo. Dice que lo hago como ninguna y eso ya le es suficiente.


domingo, 31 de mayo de 2009

El aura no era violeta, sino anaranjada



"Tienes que enraizar", me dijo, "plantar tu identidad en suelo firme". Toda tu energía es un campo poderosísimo a la altura de tu sexo, pero llevas los pies mordidos, víctima perpetua del devaneo, del extravío.

Para alcanzar el cielo, para crecer, primero hay que ascender desde la tierra.


lunes, 25 de mayo de 2009

Ixelles





¡Pero si está ahí al lado! -le respondió al dedito que marcaba el lugar exacto sobre el mapa trazado a mano-, no hace falta que cojas ningún tranvía. Afuera llovía un atardecer sin paraguas, dentro de mí ardían la gotas de ese agua vivificadora. Cerca, relativamente cerca de la casa de mi hermana en Bruselas, marcando la linde entre la ciudad y la comuna de Ixelles, en una manzana pulquérrima y elegante, de edificios distinguidos con pequeños jardines delicados, nació en 1914 Julio Cortázar. Ya sin planos ni brújulas, me dejé guiar por la intuición y tomando la avenida Molière, por fin llegué hasta la avenida Louis Lepoutre. No había sentido palpitaciones parecidas desde aquellos encuentros de estaciones. Sólo cuando reparé en el número 120 me di cuenta de que lo había pasado de largo. Vuelta atrás, cerca muy cerca. En un pedestal su busto enternecido, a la derecha el edificio con la placa de su cuna. Pero no me atreví a llamar. 





(Escrito el día 14 de abril y publicado a día de hoy especialmente para David).


sábado, 23 de mayo de 2009

L´amour atlantique



L´ébranlement d´un petit corps
qui craint ce désir.

Si je te regarde, je pleure
comme une exilée
songeant la terre inaccessible,
comme une orpheline
attendant l´étreinte
qui n´arrivera jamais.



* * *

La sacudida de un cuerpecito
que teme este deseo.

Si te miro lloro
como una exiliada que sueña
febrilmente
con la tierra inaccesible,
como una huerfanita
que espera el abrazo
que no llegará jamás.




Querido Mario



En foto sepia
estabas vos y el tiempo
se fue contigo.


(De Haikus)



* * *


No reservo mi cerezo para obituarios, no lloro más muertes que las ficticias. Quizás, si acaso, recordar la mejilla humedecida, aquellos versos de primera juventud, su voz enternecedora enunciando aquel amor como un niño muerto que sólo de a ratos parecía que iba a sobrevivir. (Y de repente, no sé cómo y sí por qué, el recuerdo de una noche lejanísima, El amor, las mujeres y la vida. Y el libro que volvió unos años después para apaciguar el dolor).


sábado, 16 de mayo de 2009

Alborada de domingo



(13 de abril)

Mi collar rojo coralino cayó a la tierra, no logré encontrarlo. Se tragó todo cuanto poseo,
la concesión del gesto al cabalgar por no ahorcarlo en el delirio. Todavía palpita, me susurró a las manos que lo buscaban entre malezas, más allá de otros temblores.
Había desdoblado mi cuerpo en silencios y gemidos. El pelo coronado con hojas, la boca de violencia, arañadas las rodillas. Me entregué al frío y a las piedras, a una ebriedad inconsciente por la que, en una milésima de segundo, llegué a desear un día eterno abandonada en su río.



Adiós, belleza

Coralie Clement, Bye Bye beauté

A través del cristal



Susurra proverbios en francés

"Coeur qui supire n´a pas ce qu´il désire"

(Corazón que suspira no tiene lo que desea).



Hacía tiempo que no eran tan fuertes
las punzadas.



lunes, 4 de mayo de 2009

Meu fogo preso



(Volviendo de Lisboa, remontando el Tajo)



La pequeña de la boca de sal
y manos de piedra
planea en el aire una intención
sutilísima
que pasa imperceptible.
Él no sabe interpretar sus señales
(no lo sabe él, no lo sabe ninguno)
y el corazón se angustia
por sufrir tantos encierros.

Mi fuego preso. 





martes, 28 de abril de 2009

JOSÉ ÁNGEL VALENTE (V)



DE ti no quedan más
que estos fragmentos rotos.

Que alguien los recoja con amor, te deseo,
los tenga junto a sí y no los deje
totalmente morir en esta noche
de voraces sombras, donde tú ya indefenso
todavía palpitas.

(Proyecto de epitafio)


(De Fragmentos de un libro futuro)


lunes, 27 de abril de 2009

Sobre la poesía



Mis poemas no son poemas. El otro día, mientras yo leía en público un texto hermosísimo de un escritor francés, otros quisieron encumbrarse a pequeña escala con su poesía. No me gustaron, ni ellos ni sus poemas. No me hicieron temblar. Es verdad que algo de calidad había, buenas ideas, palabras poderosas y cierto ingenio. Todos aplaudían y ellos se retiraban satisfechos, yendo después a la caza y captura de la adhesión de los autores encumbrados. Pero yo seguía sin temblar y odiando mucho mucho a los que me hacen sentir así de estúpida e inservible: yo no escribo poemas porque no escribo como ellos. Así que no sé qué es lo que puedo enseñarte. Pásate por mi cerezo, allí dejo lo que necesito arrancarme y nunca espero que nadie aplauda al final de la lectura (aunque reconozco que si lo hacen se me pasan antes las ganas de llorar). Un beso.



Supongo que a David no le importará que multiplique los destinatarios del correo que le acabo de enviar. Él me preguntaba por mis poemas, quería verlos. Entonces me acordé de aquel momento tan crítico (por su claridad reveladora) que viví el miércoles en la biblioteca de mi universidad. Había declinado la invitación de mis profesoras de recitar algún texto propio, preferí leer (en francés) la belleza de la prosa poética de Philippe Delerm. Me temblaba la lengua, pero disfruté muchísimo exteriorizando y dando a compartir la pasión por lo que está bien escrito y me conmueve. A lo mejor debí atreverme a enunciar mi palabra en voz alta, no tener miedo de resultar estúpida y mediocre, pero no, ¿por qué presentar a alguien que no conozco, que no me ha elegido ni a mí ni a mi poema, un fragmento de lo más inaccesible de mí?No creo en esa poesía compartida, sólo en un acto de lectura íntimo, individual y aislado. Cómo detesto los discursos pretenciosos, los accesos de reconocimiento, la falta de humildad y de autocrítica. Imposible estar donde están ellos. El día que sea capaz de escribir una línea sin derramarme sobre ella, sí, quién sabe, quizá ese día yo también aspire en público, en una pequeña sala de una ciudad provinciana, a ser llamada escritora.



El sábado que acabaré olvidando


me paseé por Madrid con una margarita
prendida en el pelo.
Y me creía tan hermosa...



domingo, 26 de abril de 2009

El escondite de Judini



Por azar, tal y como nosotros disfrutábamos de los encuentros, así llegué esta tarde a las 16.40 hasta la calle y el número exacto que años atrás busqué inútilmente en su ciudad inabarcable. No recordaba que hubo una vez en que, sin ningún éxito, salí a su encuentro para sacarlo de su guarida de escapismo, ni recordaba que me hubiera dolido tanto aquella maniobra silenciosa. Tampoco me acordaba ya de la angustia mortal con la que me inicié en la química enmudecedora o que toda mi ilusión de niñadulta se deshizo como polvo del desierto entre sus manos. Y fíjate, que tanto tiempo después he mirado a su balcón, pero ya sin querer encontrarle.




jueves, 23 de abril de 2009

La eremita


Nunca pude construir puentes, guaridas o muros.
Nunca supe cercar mis posesiones.
Siempre estuve demasiado pendiente de las nubes
y de reconocer mi cuerpo entre las sombras.



domingo, 19 de abril de 2009

Frágiles (II)




(aquarelle de Martine Delerm pour Fragiles)



Le désenchantement

Il y a des jours où les citrouilles ne sont que
des citrouilles.

(Ph. et M. Delerm, Fragiles)



El desencanto


Hay días en los que las calabazas no son más
que calabazas.


(Traducción de Cecilia Sainte-Naïve)


Nocturno ebrio nº2



Hendida por la noche
que me niegas.


sábado, 18 de abril de 2009

Nocturno ebrio


Sin más deseo que el que acaricies
mi corazón de pájaro suicida
y no te vayas.



martes, 14 de abril de 2009

Le lendemain


Una necesidad atroz de pertenencia
cuando el viento y la lluvia
descubren mis grietas
y yo sólo veo harapos.



sábado, 11 de abril de 2009

Le coeur belge





La melancolía en Bélgica son los esbeltos árboles desnudos,
los ojos de carbón y agua, las maravillosas nubes de Magritte,
el corazón verdísimo y silencioso,
los versos de Verlaine cuando il pleure dans mon coeur
comme il pleut sur la ville
y tu nombre que nunca se borra, que vuelve cada vez
(también aquí, mi obsesión susurrándote en otro idioma)
que siento el traqueteo del tren retumbarme en las entrañas.

sábado, 4 de abril de 2009

"Enormísimo cronopio"


Enamorada impaciente.

Recorrí sus puentes, seguí el mismo camino que las hormiguitas de invierno, fumé un gaulois mientras, mirando al Sena, ofrecía mi cintura a algún abrazo. Nadie me encontró, entonces acudí hasta su tumba. Besé la piedra, lloré por el amor que no se entiende y dibujé con el dedo índice un corazón sobre sus huesos.

Han pasado los años y volvió a llegar el momento. Bruxelles, 116 Avenue Louis Lepoutre y yo meciéndome en su cuna.





lunes, 30 de marzo de 2009

Frágiles





Recién llegado de Bruselas y entregado en la Sierra de Madrid, mientras caían débiles copos de nieve sobre los ojos expectantes. Encargué a mi hermana, en sus viajes francófonos, la búsqueda del amor requerido ("Cecilia, escudriñé cada rostro de cada hombre que encontraba a mi paso por las calles de Paris, pero ninguno era él. Así que fui a buscarte el libro"). Ahora tengo entre mis manos a dos personas maravillosas, creadores de obras maravillosas, libros e hijos maravillosos. Porque me bastan las palabras como símbolos reveladores de mundos y sentimientos, sé que amo tanto a la familia Delerm. El minimalismo de la felicidad, las letras pequeñitas y desnudas que me hacen temblar.

domingo, 29 de marzo de 2009

PUREZA CANELO


EL AVISO

Todo vivir
es un olvido
a quien pertenezco.

Flecha que se va
sin conocer otro dueño.
Horizonte que busca
un lugar indescinfrable.

El rumbo ha sido
sorprendente: vivir,
que al instante
ya es olvido
como el mar
de infinitas lenguas
llega y borra.

A quien pertenezco
se esfuma
y lo que soy
puede sobrevivir sin mí.

Pálida noche
donde me muevo
al lado de un pájaro
que todavía respira.

Próximo rumbo
el aire que hace vértigo
allí donde nada ocupe lugar de existencia.
Crúzala, crúzala.

Algas sin sueño
nos avisan

(De Dulce nadie)


jueves, 26 de marzo de 2009

Los dedos cruzados detrás de la espalda

...
Por si te interesa saberlo, amor que no vendrás nunca,
sólo soy una niña suicida cuando me aburro.

(pero no, yo tampoco voy a culparte de las consecuencias
de tanto abandono).

Ocre




Munch, Madre muerta con niña (1899)


Rema sobre mi carne y nadie me cree cuando lo afirmo.
Tampoco entienden que el curso de agua no nazca
en mi voluntad, que no haya elegido dónde desembocará
este río.
Rema sobre mi carne cuando aparece cada noche
para reprenderme por este cuarto tan desordenado,
por mi desaliñada vestimenta, por mi falta de apetito.
Entonces le pregunto a la muerta y yo,
¿por qué todavía vivo?
Desaparece entre las sombras de la puerta sin repuesta,
como hacía siempre
que huía de mi adolescencia torturada y sus insidiosas preguntas.

DIARIOS DE ALEJANDRA (V)


1970

13 de febrero

Aparentemente es el final. Quiero morir. Lo quiero con seriedad, con vocación íntegra.

9 de octubre
Van cuatro meses que estoy internada en el Pirovano.
Hace cuatro meses intenté morir ingiriendo pastillas.
Hace un mes, quise envenenarme con gas.

Las palabras son más terribles de lo que me sospechaba. Mi necesidad de ternura es una larga caravana.
En cuanto al escribir, sé que escribo bien y esto es todo. Pero no me sirve para que me quieran.

Decir que me abandonaste sería muy injusto; pero que me abandonaron, y a veces me abandonaron terriblemente, es cierto.

KAFKA


Alejandra Pizarnik, Diarios.


la naúsea

Me siento sola (cómo atreverme a decir que sí, que lo estoy), aburrida, desgastada, inservible. Podría continuar, pero el peso se reajusta a la medida exacta de la desgana. Escribo desde el silencio más insoportable, ni siquiera me animo a tararear o a activar el sonido del portátil. Pienso a ras del suelo, no franqueo la inteligencia ni me hundo en los lagos en busca de imágenes o sinestesias, porque, entre otros motivos, no conseguiré nada nuevo, algo que merezca la pena. Cansada, muy cansada, si pudiera liberarme de esta carga mediante señas. Absurdo, nadie me está mirando. Deshacerme del lenguaje y desperezar el cuerpo. Necesito un acto violento que me salve de esta perdición vital, pero no quiero palabras, quiero actos, movimientos, danzas macabras, láminas, jugos, sudores, deseos palpables. Necesito saltar desde el acantilado y que abajo esté el agua y que me sorprenda un cuerpo vivo y que su semen me dispare al corazón. Y no decirnos nada.

martes, 24 de marzo de 2009

El aura violeta




E.L.Kirschner

Quizá porque la fiebre ha derretido mis murallas heladas
hoy sólo quiero imaginar cosas hermosas,
a la pequeña lechuza de ojos oceánicos
montada desnuda sobre un caballito de colores
mientras una mano invisible y madura le arregla la maraña
de su horrible pelo carbón y le tararea viejas canciones de cuna.

La pradera es extensa, pero nadie tiene prisa por alcanzar
el horizonte,(con cabalgar le es suficiente).


domingo, 22 de marzo de 2009

Tres días de fiebre


Escupo sangre ennegrecida
y mi pecho tiembla como el derrumbamiento
de una casa de dolor.

No aceptan ingresarme,
no puede colapsarse la sanidad
por estas tosecillas de colorines.
(Pero, oiga, ya he muerto muchas veces
dentro de mi cama,
el olor pútrido espantará a los muchachos,
ya ninguno querrá dormir conmigo).

Y yo qué les importo, como a todos,
obviamente nada.
No me queda más que una cuartilla de papel
para llorar el odio que mi voz no articula.
Diagnóstico: necrosis de garganta.


viernes, 20 de marzo de 2009

Le doigt sur ma bouche



Llora como una niña sumisa
que empieza a descubrir la vida
y que no puede tener lo que quiere.

(Tan larga es la avenida que nos aleja.)


domingo, 15 de marzo de 2009

From a room

-

A l´arrière de l´album Songs from a room, de Leonard Cohen (1969)






Vincent Delerm, Quinze chansons (2008)




miércoles, 11 de marzo de 2009

Adiós, les dijo.



Saltar, sólo saltar.
No más agua en el delirio.
No más devolverme a una vida
que no quiero.

Porque toda mano en el vértigo
fue mentira.



Busco una baldosa hueca y apartada


donde poder esconderme a llorar, a llorar todo lo que nadie entiende,
hoy que la casa está llena de gente y mi rostro desfigurado y esquivo
y mi garganta aplastada y los frascos vacíos y los filos escondidos
y las ventanas cerradas hoy que tanto quisiera volar, volar, volar.


domingo, 8 de marzo de 2009

La vida que no tengo (III)


Hay días como éste, más prosaicos, más sencillos.
Nada sucede, sólo atiendo a la casa silenciosa,
al teléfono inerte, al buzón vacío.
Me observo a ratos en la esquina del espejo
una arruga incipiente, unos pechos caducos.
(No eres tan espantosa, no entiendo por qué a ti no te llega)
Nada, no sucede nada, pero de repente algo, lo indecible, lo innombrable
desciende con su peso por una rampa ardiente
boca, esófago, tráquea, intestinos.
Son días corrientes, cotidianos, un llanto rápido, la ola,
el vuelco, el naufragio
y luego la calma, la espuma.



miércoles, 4 de marzo de 2009

Por enésima vez




Miguel Bocamuerta, Tú a Marte y yo a Plutón


domingo, 1 de marzo de 2009

El pelo enmarañado


Hojas y barro.
A veces, muy pocas veces,
a las acróbatas nocturnas
nos crecen ramas en los labios.



(Y dejamos de ser para sentir)






viernes, 27 de febrero de 2009

Faltan aún horas y horas



dijo Rhoda, para que llegue el momento en que pueda apagar la luz y yacer suspendida en la cama sobre el mundo, antes de que pueda permitir que el día se hunda, antes de que pueda permitir que mi árbol crezca, tembloroso, en las verdes espesuras sobre mi cabeza. Aquí no puedo dejarle crecer. Alguien lo aplasta. Hacen preguntas, interrumpen, lo derriban.

(Virgina Woolf, Las olas)







lunes, 23 de febrero de 2009

Un tranvía llamado deseo (restos de un sueño)


Interior de un tranvía francés. Me cruzo con una fila de 4 o 5 hombres de distintas edades. El último que aparece es el Maestro. Me pregunta dulcemente "¿qué te ha pasado?" mientras me toma de la muñeca para arrimarme a su pecho. Me besa el pelo. Trepo hasta sus ojos, azorada y me agito sobre sus mejillas.

Despierto con un peso muy profundo, con una mano estrujando un cuerpo, asfixiando cuellos, gargantas, escurriendo un paño húmedo a la altura de donde creo que anda el corazón.
De repente oigo el pitido del tren (vivo justo al lado de la estación) y es cuando he comprendido qué ha significado esto. Se marchaba hoy hacia Madrid en el tren de las 9.25. Dijo que probablemente no volviese nunca.


El pájaro joven se angustia


Cayendo de su rama-precipicio,
el viento y el vacío como lámina afilada
cortando su pequeño corazón
al ritmo del descenso.

No sé qué ocurrió durante el sueño
para que hoy la soledad sea tan insoportable.




domingo, 22 de febrero de 2009

En la ciudad de Silvia




 José Luis Guerín, En la ciudad de Sylvia (2007)


Buscando el mismo rayo de sol incidiendo en su pelo, el mismo suave movimiento de sus manos, de su cuello batiendo el aire, el cielo, la misma mirada de amor incipiente, la música de su silencio, el recuerdo con el que te sigo haciendo mía, aunque sólo fuera un momento, aunque tú no seas ella...




sábado, 14 de febrero de 2009

ALFONSO COSTAFREDA


CUARENTA INVIERNOS


De nuevo mi garganta
lucha por respirar,
el tranvía nocturno
suena como un tambor,
más de cuarenta inviernos
puedo contar aquí.

Misericordia, pongo
mi cuerpo a cuatro patas,
dibujo sombras, desciendo muros.
Fingiré la demencia,
otros cuarenta inviernos
que no me obliguen a vivir.



(De Suicidios y otras muertes)


lunes, 9 de febrero de 2009

Panal quebrado


La tierra se abre a su pequeño paso. Cientos de avispas se arremolinan en torno a su cuello. Aprieta los labios, los puños, cierra los ojos, coagula el llanto. Consciente del tiempo, del atardecer continuo, no sabe por qué durmió toda su vida durante el día; tampoco entiende en qué consiste la noche, cómo juegan sus animales. Desconoce la tierra y teme la amenaza del vuelo, pero les muestra a los aguijones afilados, envenenados, la vena más palpitante. (Hay una pasión que de enmudecerla desaparece). Tan pronto para el mármol, para ahorcarse entre raíces. Tan tarde para el nacimiento, para allanar el suelo beso a beso.Tan muerta y tan viva que el pecho le estalla en la tercera picadura.



OLVIDO GARCÍA VALDÉS (II)



El pez asoma y escucho la pregunta
por si duele vivir. Si pesa
una pena tanto
como otra pena, si arrastrar los pies
durante un día requiere la misma resistencia
que otro arrastrar de pies. Porque han vuelto
estos grumos, estos gusanos
pura luz de tan verdes, tan violentos
y dulces, y la brisa riza el agua
ahora que sube la marea.



(De Y todos estábamos vivos)




martes, 3 de febrero de 2009

Subterránea de mí


y sólo porque me escuecen los ojos
(son tantos los trozos de mí que quisiera arrancarme)
no habrá exhibición pública de lamento.

Dormir lo cura todo, dormir.


Mi matrioska herida






martes, 27 de enero de 2009

A quién ofrecer las flores...


Cogeré flores. Formaré con ellas un ramo, lo tomaré en la mano y lo ofreceré...¡Oh! ¿A quién? Hay un obstáculo en el fluir de mi vida. Una profunda corriente tropieza con algo. Y este algo se estremece. Tira. Un nudo en el centro opone resistencia. Es dolor, es angustia. Me debilito, cedo. Mi cuerpo se reblandece. Quedo abierta, quedo incandescente. Ahora la corriente se desborda con una profunda marea fertilizante que abre lo antes cerrado, forzando lo antes prietamente plegado, y fluye sin limitación. ¿A quién daré cuanto ahora me recorre, cuanto nace y fluye de mi cuerpo cálido y poroso? Recogeré las flores y las ofreceré...¡Oh!¿A quién?

(Virginia Woolf, Las olas)




martes, 20 de enero de 2009

Capítulo XXV


Andanzas y desventuras de una pequeña ingenua que al tropezarse de nuevo
se partió el corazón.


lunes, 19 de enero de 2009

A años luz...



al norte del norte de tu norte
un camino
(y una rampa en mi descenso)
a lo intocable.




viernes, 16 de enero de 2009

En delirante himeneo



quieres abandonar tu tierra, deshacerte de todas tus posesiones, desvestirte completamente, venir corriendo hasta mi pecho, quedarte allí dormido para siempre. "Para siempre, Cecilia, sólo tenemos una vida, pero la necesito contigo". (Es curioso que llueva cada vez que me piden la vida). Lejos, a lo lejos me veo pisoteando las flores, quemando nuestros libros, rompiendo las cuerdas de mi piano, deshilachando vestidos, acabando con todo lo que es hermoso.

Y sin embargo negarme para seguir expuesta a la corriente, qué gran sacrificio sólo por comprobar qué aún padezco y respiro.




sábado, 10 de enero de 2009

La muñeca de Kokoschka




El deseo justifica mi locura.
Deformo irrealidades
para saciar tanta hambre de ti,
cuando sé que mi fin llegó
sobre el cuerpo de otro.

No puedo dejar de ensayar
nuevas humillaciones,
subyugado y engañado
por la insipidez de una boca
de tela y algodón, muñeca cruel,
mi amada silenciosa,
si esta burda metonimia
fueras tú.

Alma, sólo una vez más tu pecho,
me mata esta obsesión
por lo que no retorna.
Yo no puedo abrazarme al viento,
ni acuchillar la violencia de sus ráfagas.
Una vez más, alma mía,
sólo una vez tu pecho
y al menos mi fin sobre tu cuerpo,
la realidad de tu sangre.