martes, 29 de septiembre de 2009

La historia de desamor de la niña lechuza y el muchacho lagarto



Se preguntaba la niña lechuza
qué es lo que sacrificaría por amor.

Miró al lagarto enternecida

y suspirando respondió :
"mi inteligencia".


sábado, 26 de septiembre de 2009

ELENA GARCÍA DE PAREDES


ADIESTRAMIENTO


No volver. Buscar

las direcciones deslizando

el índice sobre el papel satinado,

imaginar construcciones en los trapecios oscuros

que bordean los nombres de las avenidas,

adivinar las plazoletas improvisadas

donde se acumula la niebla,

nombrar las calles por mentiras, por amantes

perdidos, la longitud de las sombras,

escoger los distritos por la forma de las manchas

-imaginar el tacto, el brillo del pelaje,

la catadura de sus parásitos,

los hábitos nocturnos,

las volutas de humo en la penumbra-,

los dedos:

la única impronta.


No volver.


(Adiestramiento)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Desencuentros



Hay lugares que se me escapan,
inaccesibles a mi debilidad, a mi temor
de no saber sostenerme en sus desequilibrios,
de no tener cabida bajo sus cúpulas de cristal.
Hay lugares a los que no podré llegar,
víctima de una inacción que me anula
toda esperanza.
Hay lugares a los que no perteneceré nunca.

Presiento que es en uno de ellos
donde mi amor se esconde.





domingo, 20 de septiembre de 2009

Frente al espejo


Estoy hecha de retales de otoño
y de deseos torpes y agazapados
que mueren por no atreverse
a decir.



JULIO CORTÁZAR (IV)


ESTA TERNURA

Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.

Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela al alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto, 
nadie?

(De Salvo el crepúsculo)


lunes, 31 de agosto de 2009

Amnesia marina



La muchacha que juega con sus pliegues
y el viento
no recuerda bien quién era


y se siente tan feliz.


Viernes 21



Se rompió,
finísimo tallo azotado por dudas
en corrientes feroces.

No hay aire, no hay savia,
pero un grito que despertó
a todos,
que lo despertó
a él.




miércoles, 26 de agosto de 2009

Cinco minutos


(a Étienne)



Sabes que ahora escribiré y estarás tú.
No será mucho tiempo
(tiempo, el tiempo, tormenta de arena
insalvable),
no sé cuánto, el suficiente
para comprender que lo indecible
es el nombre de esa mitad mía
que se me escapa:
tú.
Serán cinco minutos dilatados
hasta el imposible
mientras mi garganta prepara
el estallido.
Ahora serás tú y te quedarás
aquí un ratito, en lo que enuncio
sin decirte, complacida y temerosa
de mostrarte mis cuidados,
aunque yo ya esté vieja para velar
este fuego en la memoria.
Cinco minutos de hermoso delirio,
animal que araña mi vientre,
bolsa de cielo envolviendo mi cabeza
(no es nada esta ansiedad,
es el corazón que me late
hasta los labios
)

y la muerte de amor parada a tiempo,
cinco minutos antes del fin.

(15/08/09)



miércoles, 12 de agosto de 2009

La quietud



Me he secado. No siento
(¿Luego no existo?).
Deslizo un lápiz romo
entre mis pechos,
como sexo que ya no sabe
complacerme.
Nada, no sucede nada.

En la infertilidad
está mi salvación.
Qué paradójico fenómeno
de reconciliación con la vida.

sábado, 8 de agosto de 2009

Morderse los labios y no esperar



Me arrastro por el suelo
agarrada a tus últimas palabras
-como a la cola de un caballo
indomable
que se aleja hacia el lugar que yo quería
junto a ti-
para que no se me escapen,
para que no las olvide,
para que no se vayan contigo
hacia ese exilio indefinido
del que no me avisaste
y sin embargo ya intuía
cuando tu abrazo resbaló
incompatible
con mi cuerpo escaso,
con tu voluntad de acoger
en tu deseo a una idiota
como yo.


(15/07/09)



miércoles, 29 de julio de 2009

BLANCA VARELA (IV)


NADIE SABE MIS COSAS


7

hila su imposible claridad nuevamente la envenenada
sonrisa solar
¿sientes el divino salivazo sobre la bestia sientes el
hedor de la rosa sientes mi corazón sobre el tuyo?
alguien escondió un ruiseñor de agujas en tu cuerpo
más tarde será tarde cuando la soledad invente lo mejor
nuevamente tus labios tus ojos las ruinas de tus caricias
el mar de mi pecho
la soledad "estrella de mis noches"
nadie sabe mis cosas


(Valses y otras falsas confesiones, 1964-1971)


lunes, 20 de julio de 2009

Desencuentros


Mientras que tú esperas
y que yo me lamento
se nos habrá pasado
la vida.

domingo, 19 de julio de 2009

sábado, 18 de julio de 2009

Aprendizaje en el derrumbe


Gracias, María.

No huir,
tampoco reventar la noche
buscando el colchón de la mañana.
No entregar el corazón
como un pañuelo de papel
con el que limpiar el semen estéril
de lo efímero.
No desmembrarme,
moldearme desde adentro,
en paz, en equilibrio,
para que el suelo no queme,
no hiera

Reconocerme como la que soy,
Cecilia, soy Cecilia,
no pretender ser un lagarto
al que no le importa nada
más allá de los impulsos.
Soy Cecilia,
tímido estallido de verbo iluminado,
pecho profundo y candente
únicamente feliz en el arrullo.

No huir, no ceder,
fortalecerme en la renuncia,
No la asolación por la carencia
de quien no me está esperando.


Ya no me veo hermosa
despeinada y desangrada,
ya no siento placer
como furcia complaciente.
Soy Cecilia
y la sangre me arde
y la oscuridad también me asusta
y mis manos buscan el tacto
prolongado,
la palpación de la belleza.
No así, no esto, no ésa.

Pero era necesario el asco,
atravesar el puente de fango
para discernir al otro lado
el anuncio
de mi verdadera voluntad:
avanzar, no retroceder,
querer, no necesitar,
crear, no destrozar,
reclamar ser amada
siendo Cecilia, toda Cecilia,
solamente Cecilia.


Prefacio


Salí a las 7 de la mañana, no había dormido.
Atravesé media ciudad,
loca sumisa complaciente de un muchacho lagarto
(esta vez fue él, pero siempre son los otros).
Sin embargo fue necesario llegar
para iluminar a la pequeña que está escondida
en mí
(cobarde y vergonzosa que no se atreve a pedir
lo que ella quiere)
que reclama otro tipo de abrazo,
no frío, no efímero, no inconsciente.


DULCE CHACÓN (III)



ABANDONO



El mundo se ha ido,
te tengo que llevar en brazos.
Paul Celan


Pasear por tu piel fue mi pecado.
María Alonso





Se retrasa el mundo,

le espero con los pies en el aire
y es cansado.
Yo sólo quiero un lugar,
como tu cuerpo,
pero tú no regreses,
ahora espero al mundo,
mis pies desnudísimos esperan.



(Contra el desprestigio de la altura)


jueves, 16 de julio de 2009

Préambulo al derrumbe



I

Ya no pienso en árbol, nube, pájaro.
Sólo en alambres, llanto y lejía.

(Me arrancaría el cuerpo
sus accidentes y más adentro,
lo invisible
una y otra vez, a ver si acaso
así, tal vez, algún día...)

No, ninguno me quiere.




II


¿Quién puede cantar con esta desazón
entre los pechos?



He tratado de helarme la sangre,
de afilarme las garras postizas,
de zigzaguear entre matorrales
sin pensar en amor, amor, amor
pero no ha servido de nada.
Vives constantemente en deseo,
se atrevió a decirme el bichejo.
Sí, deseo con mi barquito de papel
soñando desde la orilla
una tierra tan lejana e inaccesible
para quien no pide nunca nada
a cambio

(¡Llévame, llévame, llévame!)





miércoles, 15 de julio de 2009

Historia de la niña lechuza perdida en la ciutat



Se envolvió en hojas y ramas,
rompió los relojes de arena,
liberó a los pájaros
que anidaban en su memoria,
se dejó mecer por ellos.
Renegó de la palabra
de las mujeres ordenadas
(esas que ubicadas en sus cuadrículas
creen sentirse felices),
prefirió callar, no preguntar,
no trazar un camino.
Plegó los mapas, cerró los ojos,
descubrió sus diminutas manos
escondidas - torpes y heridas-
e invocó al azar mirando al cielo.
(Pobres muchachas nubladas
que todavía creen en la magia
y sus migajas de pan).
Pero sucedió, reapareció él,
tropezó contra su pecho de ámbar,
antiquísimo amor-mosquito
aún latiendo en su resina
y arañando la frágil corteza
lloró por cada extravío
en la corriente de una ciudad
que otra vez la arrastraba
desnuda,
perdida,
dolorosamente
enamorada.




martes, 14 de julio de 2009

JOSÉ ÁNGEL VALENTE (VI)


A Coral

Al norte
de la línea de sombras
donde todo hace agua,
rompientes
en que el mar océano
se engendra o se deshace,
y el naufragio inminente todavía
no se ha consumado, ciegamente
te amo.

(SOS)


(De Fragmentos de un libro futuro)


viernes, 10 de julio de 2009

Morfina para una luciérnaga apagada


Llegó con el corazón desordenado, con versos criptogramas
como besos no dados.
Llegó descalza y herida de los pies a la cabeza
y con una felicidad difícil de armar
-como ese cubo de colorines sin resolver entre manos estúpidas-,
amando tanto de nuevo la lógica de los murciélagos
que te sueñan boca abajo.
Llegó con un ala destrozada y sin la luz prometida.
No serás tú, me dijo
y envolvió con temblor su delirio
y escondió su piedrecita en su bolsillo más profundo
y desdibujó de su pecho la casilla del cielo
a la que nunca podrá llegar.



Marcel Cranc, Ara, 2008. (Versión de 2016)

Alborotada en mi pecho






Pequeña idiota sin orientación
ni amor al que iluminar.

martes, 7 de julio de 2009

En la ciutat


(Viernes 3)

Luciérnagas alborotadas en mi pecho.


Un murmullo acompañando su luminoso

vuelo




* * *

(Sábado 4)

No dice nada, no puede verbalizar

aquello que siente.
El corazón bombea tan rápido
que entorpece el canto, la palabra.
Triste y tonta, llora un poquito,
no sabe distinguir el amor
de un ciempiés viajero
que le acompaña en su mal presentimiento.
Mira la piedra, la aprieta, aún no dice nada.



* * *





(Domingo 5)

El largo camino hacia el desastre

ha cansado a las luciérnagas,
las ha matado.
Vuelvo a ser un cuerpo enamorado
que ya no tiene luz.




Diacrónica


(En el tren a destiempo, perdido y a la vez recuperado, en una segunda Barcelona-Madrid)


Enloquecí de amor.
Enloquecí de dolor.

Cinco años después
la locura sólo es un grito
de recuerdo,
pero también de placer.





lunes, 6 de julio de 2009

CRISTINA PERI ROSSI (II)


HOTEL DE SANTS

De aquel hotel de Sants
-junto a la estación, para los viajeros
con prisa-
donde una negra tocaba el piano
melodías antiguas
(Yesterday, Feelings,
In a sentimental mood)
me fui a las cinco de la mañana
luego de hacer el amor desde temprano.

Bajé caminando por una rampa vacía
tenía el cuerpo satisfecho
leve
me puse a silbar
-melodía antigua-
y patée una lata con el pie.

No había un taxi por ninguna parte
Era el amanecer
de luces frías
Era septiembre
-patée una lata con el pie-
silbé bajito

¿sería posible que ese bienestar
se deba a la calle solitaria

al hecho -infantil- de estar en vela
hasta las cinco de la mañana
a la chulería de tener una aventura
a altas horas de la madrugada
y no al amor? (Palabra ambigua.)

Los chimpancés se frotan en pecho con las manos.
Yo, patée una lata
y silbée bajito.

La diferencia está en el cromosoma veintiuno
y no parece tener mucha importancia.

(De Habitación de hotel)


jueves, 2 de julio de 2009

El objeto de mi viaje


Cinco años después (quizá sean cuatro, pero los dedos de la memoria se esconden para no echar esta cuenta) de vuelta a la ciudad, a Barcelona. No habrá árboles mojados, no habrá escaleras escondidas, no habrá billetes de tren para el recuerdo. Es otro el objeto de mi viaje. Pero quisiera tanto tanto que mi piedra verde me sonriera complacida y que afirmara recogida en otra mano que ése es el lugar exacto en el que el péndulo me susurra "tu norte".

JOSÉ MARÍA FONOLLOSA (II)


RAMBLA DE SANTA MÓNICA 4


La ciudad está llena de caminos.
Todos son buenos para escapar de ella.

No importa adónde vaya. En cualquier lado
hay sendas que conducen a otra parte.

El lugar nunca importa. Es otro sitio
-otro siempre- el objeto de mi viaje.


(De Ciudad del hombre: Barcelona)


Duelo




Me pregunto si los lagartos lloran
en los días de dolor

.
.
.

miércoles, 1 de julio de 2009

CECILIA RUBIO GIL



ORFEO Y EURÍDICE

Normas para iniciar el camino
de vuelta:
nunca mirar atrás
si ya se ha visto el infierno.
Confiar en que el amor
nos va siguiendo los pasos.
No temer a la serpiente
del abandono
mordiéndonos los talones.


De Metamorfosis, 2009. 





martes, 30 de junio de 2009

BLANCA VARELA (III)


FUENTE

Junto al pozo llegué,
mi ojo pequeño y triste
se hizo hondo, interior.

Estuve junto a mí,
llena de mí, ascendente y profunda,
mi alma contra mí,
golpeando mi piel,
hundiéndola en el aire,
hasta el fin.

La oscura charca abierta por la luz.

Éramos una sola criatura,
perfecta, ilimitada,
sin extremos para que el amor pudiera asirse.
Sin nidos y sin tierra para el mando.


(Ese puerto existe, 1949-1959)

lunes, 29 de junio de 2009

Cansada


Cansada
de danzar ebria y estúpida
en cortejos simiescos,
de desplomarme en las cunetas
de la noche,
de tropezarme con animalillos
que me rechazan
a la salida del sol.
Cansada de que mi péndulo mágico
no señale en qué dirección
se encuentra el pecho
de mi reposo
(aunque siempre un eco
me devuelve el norte).



Nocturno ebrio nº3


(14/06/09)

Lo que amo es encontrarte al azar
y que me desgarres la boca
para así no poder cantarle a mi dolor.



domingo, 28 de junio de 2009

Gacela del amor desesperado





Amancio Prada musicalizando el poema de Lorca.


sábado, 27 de junio de 2009

La niña lechuza y los sufijos intoxicados


Ahora todo en mí es artificial.
La serenidad es artificial,
el amor es artificial,
incluso las lágrimas son artificiales
(utilizo esas capsulitas para humedecerme
los ojos cada vez que me emociono
y no soy capaz de llorar).
Aun así doy gracias a la química
que ha construido dentro de mí
una muralla imaginaria
cuando ya no existen pechos
que carguen a cuestas
con mi temor.



sábado, 20 de junio de 2009

La soledad de la niña lechuza


Ella le dijo:
Amor, tengo la cabeza llena de pájaros
y hasta que no muera el último de ellos
yo no puedo quedarme contigo.

Entonces él se encogió de hombros,
se alejó de su árbol de invierno
y salió a buscar a las mujeres
que caminan a cuatro patas,
que van mascando la tierra.





El corazón despejado


La primera y única nube
se deshizo para siempre.


(Y es un canto tan triste)

La primera muerte del verano

Cuanto más trato de ordenarme
mayor es el desastre.
Me pierdo en el regazo que no existe.
Qué despiadada conciencia de soledad,
colocada en los huecos que reservaba
a los que ya no viven.



Rescátame del verano,
no dejes que me ahogue
en mi atlántico imposible.

lunes, 15 de junio de 2009

El vuelco


El ciempiés hibernaba mientras dibujaba círculos en las profundidades de la tierra. A las 12 y 5 minutos de la noche asomó su cabeza, su lengua levemente envenenada (lo suficiente para hacerme consciente del desgarro) para lamer sádicamente mi pezón izquierdo y recordarme que el hueco que a cada uno de ellos destino deberá sin embargo estar siempre vacío.





.

jueves, 11 de junio de 2009

Alborozo con sabor a cereza


A veces el deber reporta también felicidad. Es lo que hoy me ha ocurrido con mi trabajo sobre las Metamorfosis de Ovidio. A mis profesores les han gustado tanto algunos de los poemas que elaboré para este trabajo que me han propuesto leerlos en un congreso sobre cultura clásica que tendrá lugar en Noviembre. No podía creerlo. Por supuesto, he aceptado, porque por fin he aprendido que he de aceptar.

Del mismo modo que comparto mis angustias y dolores, ahora necesito hacer extensible mi enorme dicha y mi agradecimiento a todos los que a menudo me cuidáis con vuestras sabias y hermosas palabras. Gracias a Flor, a Jorge, a Eva, a David, a mis queridos y misteriosos anónimos y a aquellos que os habéis injertado en mis ramas.

Un abrazo muy muy fuerte.

Cecilia.

lunes, 8 de junio de 2009

A ciegas



                                                                               (05/06/09)


Te persigo de noche
tropezándome con los altos muros
de la lógica.
No veo nada, no te siento.
Soy la luciérnaga apagada
a la que no acoges en tu luz.



El respiro


Se trata de tener el corazón entretenido
para no asomarme a los abismos.



(No le encuentro otra explicación
a este delirio de amar a los reptiles
trepando blancas paredes vacías
en una danza adoradora del sol)



domingo, 7 de junio de 2009

LOLA VELASCO (V)


LA NOSTALGIA DEL CAMINANTE

Quiso tocar los bordes
donde cuelga el precipicio,
y trazar la nada
en un salto.
Abrió el círculo
que gira su espalda,
y se abandonó a la línea
que mira el horizonte.
Pero tropezó con algo
que le hizo retroceder,
y la tierra
le arrojó una piedra
que fue
como una caricia.

(La frente de una mujer oblicua, 1986)


viernes, 5 de junio de 2009

Umbilical (III)



Morirán como mis peces

de infancia,

uno cada vez que vuelva

a casa.

No sabré si por torpeza,

ley de vida o incompatibilidad

con la existencia.

Mi regazo como una pecera

que no puede contener

tantas ansias de mar.




lunes, 1 de junio de 2009

Absurdamente enamorada del muchacho lagarto


Si mi mundo está plagado de caracoles y luciérnagas, de muñecas descuartizadas, de árboles de invierno, de puentes y columpios, de azares y llantos, a él le da lo mismo. Poco le importa cómo escriba, a qué huelo o en qué momento me derrumbo. Dice que lo hago como ninguna y eso ya le es suficiente.


domingo, 31 de mayo de 2009

El aura no era violeta, sino anaranjada



"Tienes que enraizar", me dijo, "plantar tu identidad en suelo firme". Toda tu energía es un campo poderosísimo a la altura de tu sexo, pero llevas los pies mordidos, víctima perpetua del devaneo, del extravío.

Para alcanzar el cielo, para crecer, primero hay que ascender desde la tierra.


lunes, 25 de mayo de 2009

Ixelles





¡Pero si está ahí al lado! -le respondió al dedito que marcaba el lugar exacto sobre el mapa trazado a mano-, no hace falta que cojas ningún tranvía. Afuera llovía un atardecer sin paraguas, dentro de mí ardían la gotas de ese agua vivificadora. Cerca, relativamente cerca de la casa de mi hermana en Bruselas, marcando la linde entre la ciudad y la comuna de Ixelles, en una manzana pulquérrima y elegante, de edificios distinguidos con pequeños jardines delicados, nació en 1914 Julio Cortázar. Ya sin planos ni brújulas, me dejé guiar por la intuición y tomando la avenida Molière, por fin llegué hasta la avenida Louis Lepoutre. No había sentido palpitaciones parecidas desde aquellos encuentros de estaciones. Sólo cuando reparé en el número 120 me di cuenta de que lo había pasado de largo. Vuelta atrás, cerca muy cerca. En un pedestal su busto enternecido, a la derecha el edificio con la placa de su cuna. Pero no me atreví a llamar. 





(Escrito el día 14 de abril y publicado a día de hoy especialmente para David).


sábado, 23 de mayo de 2009

L´amour atlantique



L´ébranlement d´un petit corps
qui craint ce désir.

Si je te regarde, je pleure
comme une exilée
songeant la terre inaccessible,
comme une orpheline
attendant l´étreinte
qui n´arrivera jamais.



* * *

La sacudida de un cuerpecito
que teme este deseo.

Si te miro lloro
como una exiliada que sueña
febrilmente
con la tierra inaccesible,
como una huerfanita
que espera el abrazo
que no llegará jamás.




Querido Mario



En foto sepia
estabas vos y el tiempo
se fue contigo.


(De Haikus)



* * *


No reservo mi cerezo para obituarios, no lloro más muertes que las ficticias. Quizás, si acaso, recordar la mejilla humedecida, aquellos versos de primera juventud, su voz enternecedora enunciando aquel amor como un niño muerto que sólo de a ratos parecía que iba a sobrevivir. (Y de repente, no sé cómo y sí por qué, el recuerdo de una noche lejanísima, El amor, las mujeres y la vida. Y el libro que volvió unos años después para apaciguar el dolor).


sábado, 16 de mayo de 2009

Alborada de domingo



(13 de abril)

Mi collar rojo coralino cayó a la tierra, no logré encontrarlo. Se tragó todo cuanto poseo,
la concesión del gesto al cabalgar por no ahorcarlo en el delirio. Todavía palpita, me susurró a las manos que lo buscaban entre malezas, más allá de otros temblores.
Había desdoblado mi cuerpo en silencios y gemidos. El pelo coronado con hojas, la boca de violencia, arañadas las rodillas. Me entregué al frío y a las piedras, a una ebriedad inconsciente por la que, en una milésima de segundo, llegué a desear un día eterno abandonada en su río.



Adiós, belleza

Coralie Clement, Bye Bye beauté

A través del cristal



Susurra proverbios en francés

"Coeur qui supire n´a pas ce qu´il désire"

(Corazón que suspira no tiene lo que desea).



Hacía tiempo que no eran tan fuertes
las punzadas.