jueves, 13 de febrero de 2014

MARÍA VICTORIA ATENCIA



REPROCHE A HOLAN

                                                                            Para Clara Janés




Si ves Moldava abajo, río abajo
-frente a la Isla de Kampa y el Molino del Búho-
un cubo de basura tiernamente mecido,
dulcemente mecido hasta el agotamiento,
no pienses en el cuerpo de Ofelia que las ratas horadan
entre sus muslos blancos, cubo adentro, hasta el fondo;
preserva
su maternal secreto río abajo.





De El puente, 1992.





miércoles, 25 de diciembre de 2013

El nido



El nido vacío


(Después del sueño)

Pequeño y cándido, mi suspiro de leche,
tu minúscula lengua de anfibio en las aguas inciertas
tanteándome, haciéndome, siéndome,
nombrándome
en la necesidad y el amor.

Pequeño y limpio, mi suspiro de leche,
con los ojos cerrados en el arrullo,
delicada fragilidad de una flor de luz
a punto de la eclosión.

Pero detente aquí, en el regazo del sueño
resguardado en mi pecho cálido y abundante,
cosquilleándome con tu vuelo imposible,
hermoso pájaro azulado que nunca nacerá.






lunes, 23 de diciembre de 2013

El cariñoso reproche


Anoche me hablaron íntimamente de mi dolor transparente,
de mi palabra tan dura, tan cáustica, tan voraz:

"Tienes que cuidar a quien le muestras tu desnudo".

A ti que me lees, pudoroso y ofendido, te pido perdón.







jueves, 19 de diciembre de 2013

Fragmento de la última carta a Bájraj


Pudo suceder.
Pudo resolverse en un espacio real, determinado.
Pudimos arder, calcinarnos en el instante máximo,
llorar luego.

Sin embargo

  Todo es asunto - del momento. 
  Y ahora - mi momento con usted ha terminado.
  Estrecho vuestra mano.



Te digo adiós.



sábado, 14 de diciembre de 2013

MARÍA JOSÉ FLORES (IV)




Como un oscuro rastro


lo delata el deseo.


Mas bebe de la hondura de los cuerpos


y olvida la desdicha que lo acecha.




Como olvidan las bocas cercadas por la sed


lo turbio de esas aguas que envenenan.




(De Un animal rozado por el tiempo)


viernes, 6 de diciembre de 2013

ÁNGEL GONZÁLEZ


Adiós. Hasta otra vez o nunca.
Quién sabe qué será,
y en qué lugar de niebla.
Si habremos de tocarnos para reconocernos.
Si sabremos besarnos por falta de tristeza.
Todo lo llevas con tu cuerpo.
Todo lo llevas.
Me dejas naufragando en esta nada
inmensa.
Cómo desaparece el monte
-me dejas…-,
se hunde el río
-en esta...-,
se desintegra la ciudad.
Despiertas...



(De Áspero mundo, 1956) 



jueves, 5 de diciembre de 2013

ALEJANDRA PIZARNIK (IV)


A UN POEMA ACERCA DEL AGUA, DE SILVINA OCAMPO



A Silvina y a la condesa de Trípoli
que emana toda la noche profecías

               O. PAZ



Tu modo de silenciarte en el poema.

Me abrís como a una flor
(sin duda una flor pobre, lamentable)
que ya no esperaba la terrible delicadeza
de la primavera. Me abrís, me abro,
me vuelvo de agua en tu poema de agua
que emana toda la noche profecías.





miércoles, 4 de diciembre de 2013

Los días asfixiados


Aunque nada sucede, los días son cortos, todo el tiempo se lo lleva un sueño forzoso de mi ensayo bajo tierra.

No sé cuánto más aguantaré. Me oprime el pecho el cadáver de un pájaro que quiso nacer, pero no supo.

martes, 3 de diciembre de 2013

El asedio


Has ganado.

Has asediado la noche
desnuda
y sitiado el laberinto.
Has incendiado la ciudad
fortificada
y pasado a cuchillo
al héroe único y amado.

Has poseído a la reina
en una neblina hechizada
remachando tu lengua
en su aterrada memoria.

Te has limpiado la sangre
y los flujos del deseo revocado
- así el viento a las cenizas-
y sin liberación ni metamorfosis
le has arrancado los párpados
para que no huya de tu vista.


Has ganado.

Tu mito culminó en mis ruinas. 
Ahora ya, victorioso,
puedes marcharte.



lunes, 2 de diciembre de 2013

Presentimiento


8/11/13
(Postal de Ámsterdam)



Anoche encontré la postal de la ciudad
lisérgica escrita en la tormenta de verano.



No decía mucho, apenas unas palabras huecas

escurriéndose torpemente por la amargura
que navegaba entre los canales ennegrecidos
y el púrpura destello de la noche encarnada.



No decía nada, nada que quisiera haber leído.

Solamente esbozabas la traición del agua
y de la muerte.







domingo, 1 de diciembre de 2013

IDEA VILARIÑO (II)


A Manuel Claps

Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.
Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazadas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.
Lo que siento por ti, tan doloroso
como la pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.
Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.


(1942)

sábado, 30 de noviembre de 2013

El hilo


No podía ser de otro modo. Detesto la evidencia, la señal obvia que lo dice todo, que no esconde nada, que anula la magia latente desde el momento de su enunciación. A veces la palabra trivializa la excepcionalidad de lo no dicho (y mi voz es tan indigna... mejor silencio).

Pero estás aquí, no puedo hacerte desistir en tu avance. Buscarás y te perderás. Creerás haberme descubierto y contemplado en un engaño de espejos. Pero sí, estás aquí, has llegado (era tan visible el hilo). No me digas nada, sigue el camino, sólo tú eres responsable de tu propio extravío.

 Bienvenido al laberinto.




viernes, 29 de noviembre de 2013

21 de noviembre


En los bosques de mis bosques interiores, norte de Extremadura.    


lunes, 25 de noviembre de 2013

Treinta


Años y más años
es todo lo que tengo,
la edad y su herrumbre.

Por no tener no tengo

-Virginia, no te sulfures-
ni un cuarto propio.

Pobreza de manos

pobreza de vientre,
pobreza de ánimo
y de ilustrado espíritu.

La edad, todo lo que tengo

y por ahora. 


jueves, 21 de noviembre de 2013

Lejos de aquí


Árboles, árboles inmensos, árboles dorados,
árboles, árboles , más árboles.
La belleza convulsa es esto:
nadie habla, sólo el agua.
Me adentro en los bosques interiores,
me detengo a contemplarme en la luz debilitada,
hermosa expiración, toda pureza,
toda verdad.

No tengo miedo
no me importa ya qué fue de mí
en estos veintenueveaños de vida,
hoy celebro contigo, amor, que hemos subido
juntos al atardecer
por el valle del otoño mágico,
del ahora.

Y quiero tumbarme contigo al frío de esta eternidad
y aceptar, complacida, que nos sorprenda
el momento,
que nos devoren los lobos.




Cumpleaños de amor


El día de la luz dorada.

Son las ocho y media de la mañana,
ya casi he nacido.

Te veo llegar hasta mí
arrastrando todo el insomnio de tu madrugada
en la pesada maleta,
lleno de esfuerzo, de amor.

Es cierto, estoy viva.
Te tengo.
Soy feliz.




miércoles, 20 de noviembre de 2013

El último dia de mi juventud


No cumplí ni un punto de la lista,
no me eché a correr de cara al humo
y al frío.
No abracé a los árboles con la locura
de la risa. 
Me quedé sentada en la misma silla
de toda mi juventud
y esperé con los ojos cerrados
algo, lo de siempre, 
una nueva aparición de luz.





***

La mentira gramatical y espiritual del pretérito indefinido.



GERTRUD KOLMAR

              
           LA MUJER VIEJA


Hoy estoy enferma, sólo hoy. Mañana estoy curada.
Hoy soy pobre, sólo hoy. Mañana soy rica.
Pero un día me quedaré para siempre así,
envuelta, tiritando de frío, en un oscuro chal, la garganta
tosiendo, carraspeando,
arrastraré los pies con esfuerzo y pondré las manos huesudas
ante la estufa de cerámica.
Entonces seré vieja.

Mis cabellos, sombrías alas de mirlo, son grises,
mis labios, flores secas cubiertas de polvo,
y ya nada sabe mi cuerpo de las cascadas y saltos de las
rojas fuentes de la sangre.
Muerte quizá
mucho antes de mi muerte.

Y sin embargo fui joven.
Amante y buena con un hombre, como el pan moreno,
nutritivo, para su mano hambrienta.
Dulce como un refresco para la sed de su boca.
Sonreí,
y mis brazos, culebras flexibles, turgentes, estrechándole
lo atrajeron hacia el bosque encantado.
De mi hombro brotó un ala azul como el humo,
yo estaba tendida contra un pecho más ancho, frondoso,
murmurando hacia abajo un agua blanca, del corazón
de las rocas de abetos.
Pero llegó el día, la hora llegó,
en la que la amarga semilla estuvo madura,
en la que hube de recoger la cosecha.
Y la hoz cortó mi alma.
Vete”, dije. “¡Amado, vete!.
Mira, en mis cabellos ondean hebras de vieja
la niebla del crepúsculo humedece ya mi mejilla,
y mi flor se marchita estremecida de frío.
Surcan mi rostro las arrugas,
fosos negros los pastos de otoño.
Vete, porque te quiero mucho.”

En silencio retiré la corona de oro de mi cabeza
y me cubrí el rostro.
Se marchó.
Sus pasos apátridas sin duda le llevaron a otro lugar
de descanso, bajo unas pupilas más duras.
Mis ojos están turbios y apenas logran unir
el hilo y el ojo de la aguja.
Mis ojos lloran bajo los párpados fatigados,
rugosos, ribeteados de rojo.
Rara vez
Vuelve a resplandecer en la mirada sin brillo
el débil reflejo, desaparecido hace tiempo,
de un día de verano,
cuando mi vestido ligero, chorreando, fluía
por los prados cubiertos de flores de berro.
Y mi nostalgia lanzaba al cielo abierto el grito alegre
de la alondra.


De Mundos (1937)




sábado, 26 de octubre de 2013

INGEBORG BACHMANN


Bruderschaft

Alles ist Wundenschlagen,
und keiner hat keinem verziehn.
Verletzt wie du und verletzend,
lebte ich auf dich hin.

Die reine, die Geistberührung,
um jede Berührung vermehrt,
wir erfahren sie alternd,
ins kälteste Schweigen gekehrt. 



(Gedichte 1957-1961)



Hermandad

Todo es abrir heridas,
y nadie perdonó a nadie.
Herido como tú e hiriendo,
hacia ti encaminado vivía yo. 

El puro, el espiritual contacto,
por cada tacto incrementado,
lo experimentamos envejeciendo,
al más frío silencio retirados. 



(Traducción de Cecilia Dreymüller y Concha García)





viernes, 25 de octubre de 2013

Volver



Cuando se tiene la impúdica necesidad de existir

a ojos del mundo.



sábado, 22 de junio de 2013

La muerte y la doncella

                              

                                

 Schubert, Der Tod und das Mädchen, op7 nº3 D531 (1817).




.

martes, 18 de junio de 2013

Primavera sombría




H. Bellmer, Double portraitUnica Zürn (recto), 1954. 


Despierta abruptamente con la suela del mundo sobre su cuello,
la lengua al rojo vivo, 
el pecho cavándose fosa para el cuerpo de un pájaro prematuro.





miércoles, 5 de junio de 2013

FRANCISCA AGUIRRE


ESPEJISMO : PENÉLOPE Y LA MUJER DE LOT

Me he quedado parada
a mitad del pasillo
y hacia atrás he vuelto los ojos,
hacia mis tiernas construcciones,
a mis primeras tentativas,
ésas que amarraba a mi vida
como los lazos a mis trenzas.
He contemplado detenidamente,
sin apasionamiento
aunque con algo de nostalgia,
los ansiosos esfuerzos
de estos treinta y seis años míos.
Me he aproximado a todo ello
con la insistencia de un miope.
Me he detenido largamente
en felices sucesos,
en tardes prodigiosas,
en el sexo y en sus galas nocturnas.
Y he visto, con asombro y con espanto,
este andamiaje de segundos
borrándose bajo un acuoso salitre,
y he luchado desesperadamente
contra esa solidez de sal y lágrima
que poco a poco me va inmovilizando.

(De Ítaca, 1971)



sábado, 25 de mayo de 2013

Pa´ llegar a tu lado

   
Para llegar a tu lado antes tuve que quemarme. 

Con el encuentro, cayó la lluvia, la paz. 
Ahora que todo se ha agotado, 
para que me necesites, para poder volver, otra vez, 
he de regresar al fuego, he de desaparecer. 



         
 Lhasa de Sela, The living road (2003)

lunes, 6 de mayo de 2013

La respuesta



Porque era tarde, porque la noche dilatada en el insomnio había envejecido al ave mensajera. Porque el tiempo y su crueldad habían borrado los caminos. Porque el amor había fosilizado en un recuerdo antiquísimo, piedra de la locura, vergüenza que ocultar. Porque la palabra ya no era más que disfraz y engaño, arma y escudo. Por eso la carta llegó vacía.


sábado, 6 de abril de 2013

Y mañana


Que no amanezca.
Que no descubra - nunca
tu verdadero rostro
al trasluz.





viernes, 29 de marzo de 2013

La noche en que fui rusa



Ni la altura ni la tersura de una piel translúcida, ni la cabeza dorada ni el porte espartano, ni siquiera la resistencia al frío boreal, nada a ti me asemeja, salvo que ambas, una noche de verano, arrojamos nuestro corazón al Neva, nos condenamos a un eterno exilio de la tierra y del cielo.





sábado, 16 de marzo de 2013

LUZ POZO GARZA


Paisaxe túa

Son unha pola túa, mesmamente,
xesta amantiña no serán do peito, 
regueiro novo, onde os peixes cantan,
chúvia da tua man amorosiña.
Maino, ventiño maino pola herba
da túa claridade de paxaros,
somente neste aire, nesta música,
vivirei, toda espida, coma unha árbore. 





Paisaje tuyo

Soy una rama tuya, mismamente, 
retama amante en la noche del pecho,
río nuevo, donde los peces cantan, 
lluvia de tu mano amorosísima.
Suave, viento suave por la hierba
de tu claridad de pájaros,
solamente en este aire, en esta música,
viviré, toda desnuda, como un árbol. 


viernes, 8 de marzo de 2013

Verano interior



Hopper, Summer interior, 1909. 



Mi árbol se ha quemado.

Entre las cenizas
crepita el fruto
en su extinción,

como el libro,
como el hijo,

como toda culminación
que nunca pudo ser mía.

Mi árbol, mi esperanza.

Devastada,
aquí acabó mi proyecto
de vida.




lunes, 25 de febrero de 2013

IDEA VILARIÑO


ADIÓS

Adiós.
Salgo como de un traje
estrecho y delicado
difícilmente 
un pie
después despacio
el otro.
Salgo como de bajo
un derrumbe
arrastrándome 
sorda al dolor
deshecha la piel
y sin ayuda.
Salgo penosamente
al fin 
de ese pasado
de ese arduo aprendizaje
de esa agónica vida.

(1961)

Poesía Completa, Lumen, 2008.





lunes, 18 de febrero de 2013

A Marina



La poética frustración de desear el absoluto.

La trivial evidencia de su imposibilidad.

En medio está esto: la vida.




Todo lo que se nombra

ha de quemar.






viernes, 15 de febrero de 2013

Invertir el silencio




                                                                                                              Sophie Saller

                                                                       



Congelar la voz acuosa.
Desmembrar la quietud
de un silencio encadenado,
amordazado
por la palabra vana vaga vara
que no acierta a herir con saña,
que no vale ya para nada
porque no sabe ser dicha
ni dolor. 




jueves, 31 de enero de 2013

SOPHIA DE MELLO (VII)



Exílio


Espero tecendo os días

Imagino e contemplo.

Num país sem flores onde o mar não é mar

E enigma são os navios,
Eu não entendo o sentido das velas
Tenho fome e sede de horizontes fríos.

(Día do mar, 1947)




Espero tejiendo los días

Imagino y contemplo.

En un país sin flores donde el mar no es mar

Y enigma son los barcos,
Yo no entiendo el sentido de las velas
Tengo hambre y sed de horizontes fríos.



miércoles, 5 de diciembre de 2012

Au revoir, mon cher Regi


         Por un extraño pudor, por mi timidez lacónica, por mi voz tan débil y encogida, no te lo dije casi nunca a lo largo de los años. Aunque es cierto que sé que no necesitabas mis palabras para comprenderme, para recibir mi admiración y enorme cariño. Hoy está casi obligado expresar todo el afecto, encumbrar las alabanzas. Yo me acojo a la ráfaga de tremenda tristeza, de redención tardía para contarte también cuánto te quise, cuánto te admiré, cuánto aprendí contigo, de la vida, de la valentía, del amor a las palabras que suenan a música. Y también para decirte cuánto te agradecí aquellos luminosos instantes en los que me permitiste ser más especial y valiosa que cualquier otro en aquellas aulas del adocenamiento y el rechazo. 

    Te lo digo ahora que ya no vas a leerme, para que no me riñas por no haberme atrevido. Pero lo recordaré siempre, a menudo, de eso estoy tan segura. No volveré a decírtelo, por mi ridículo pudor, por mi mala costumbre de callarme, por una imposibilidad obvia que me duele muy adentro. Mañana pasará, pero tú sabes que no olvido. Y así estará siempre esa certeza presente cada vez que mire a un alumno y le sonría y le hable con el mismo entusiasmo con el que tú me hablabas y yo comprenda que tenías razón, que pocas cosas tan maravillosas como trabajar para formar a una mujer, a un hombre. Entonces sabremos cómo de útil fue tu enseñanza, que finalmente aprendí de ella, que qué bien hice en seguir tus pasos, no me equivocaba, no me arrepiento. Y recordaré además que hay que amar mucho mucho mucho y cantar y viajar y extasiarse en la belleza, en los buenos platos y en la sabiduría infinita. A fin de cuentas, contestarse a la pregunta de para qué sirve esto de la vida. Y siento muchísimo no habértelo contado antes, pero es cierto, tú ya lo sabías.




jueves, 22 de noviembre de 2012

SOPHIA DE MELLO (VI)


No poema

No poema ficou o fogo mais secreto.
O intenso fogo devorador das coisas
Que esteve sempre muito longe e muito perto.



(Mar novo, 1958)




En el poema

En el poema ha quedado el fuego más secreto
El intenso fuego devorador de las cosas
Que siempre estuvo muy lejos y muy cerca.




(Traducción de Ángel Campos Pámpano)



miércoles, 21 de noviembre de 2012

Veintinueve



LLueve, no tanto como aquella noche de 1980 y pico. Llueve débilmente, lo justo para hacerme recordar que llegué a la vida, que tengo que quedarme en ella, que detrás de ese "espesor opaco, humedecido, desconcertante, neblinas de invierno" está la sensibilidad y su belleza, la purificación del fuego, la sanación del agua.
  Caen gotitas sonoras, como una canción de cuna. Así me voy adormeciendo, serena, contenta, aliviada porque no ha sido tan terrible como esperaba este asunto de ir perdiendo la juventud y su belleza.





Adieu, beauté


Elle s´en va dans le train de la jeunesse...






Adiós belleza, adiós.


lunes, 19 de noviembre de 2012

DULCE CHACÓN (IV)


Vino el llanto quebrado de los lunes

inútil

consuelo

domingo próximo.


Hoy


caen mis lágrimas

manchadas de esta noche

que ya no quiero siete veces más.



(Contra el desprestigio de la altura)


viernes, 9 de noviembre de 2012

Cantábrica



Palacio de la Magdalena, Santander.



28/ 05/ 12 



No comprendo por qué el mundo,

no comprendo por qué yo en él,

para qué,

hasta cuándo.

Por qué tanta belleza dañada,

por qué las espinas en la planta

de los pies.




No comprendo por qué este mar 
y su calma

cuando yo, ahora, aquí

tanta agitación,

tantas ganas de morir. 


viernes, 1 de junio de 2012

MARÍA ELVIRA LACACI (II)


ÁRBOL ENAMORADO

Se llamaba Dolor
y era un extraño
árbol enamorado sin viscosas resinas de deseos umbríos.
Se llamaba Dolor, Elvira, a veces.
Y era el Norte de Dios.
Pero sus hojas
se desprendían lentas hacia el suelo.

Era un extraño árbol. Sin raíces
ni savia. Aladamente
arrastraba su tronco carcomido
sobre la tierra.

Sobre la tierra que impaciente,
despiadadamente,
empezaba a girarle por las venas.
A gritarle en su giro,
raudo y rojo,
su ineludible puesto. Allí. En la Nada.


(De Al este de la ciudad)


miércoles, 4 de abril de 2012

MARAM AL-MASRI


Señal 12

Ella teje 

con los hilos del tiempo
la historia del sueño
y la memoria de la espera

una puntada

una palabra
palabra puntada

a los dolores del deseo

y el ansia del cuerpo
paciencia pide
a escuchar se inclina
los hálitos de sus bosques
el decir de sus gacelas y sus aves
los murmullos de sus árboles y montañas

no oye 

las tempestades  
que afuera se agitan

no ve

la nieve que duerme en su lecho

la primavera habita en sus entrañas

y de sus dedos 
brota un arco iris


(De Señales del cuerpo
Trad. de Pilar Garrido y Pablo Beneito)




miércoles, 28 de marzo de 2012

El vuelo de un murciélago



Papá se asoma a mi habitación, se apoya en el marco de la puerta y me pregunta con el rostro lleno de ensoñaciones si recuerdo aquella vez en la que un murciélago entró por la ventana y yo lo confundí, alegremente, con un pajarito. 
"Qué pequeña eras, ¿te acuerdas?". Yo le riño dulcemente por retroceder tantísimos años a estas horas de la noche y por dejarse además influir por mediocres películas de vampiros.

La verdad es que le reprendo porque tengo miedo, mucho miedo, porque la angustia me asalta con cada uno de sus recuerdos, cada vez más frecuentes, cada vez más lejanos, cada vez más de despedida. 




domingo, 4 de marzo de 2012

JULIA UCEDA


LA EXTRAÑA


                                                          La fatiga e'sedersi senza farse notare.

                                             Cesare Pavese: "Il vino triste". 


Me levanté sin que se dieran cuenta
y salí sin hacerme notar.
Había estado todo el día 
entre ellos, intentando
hacerme oír,
procurando decirles 
lo que me habían encargado.
Pero el recado que me dieron
no era preciso. El humo,
la música, el ruido de las risas
y de los besos -estallaban 
como las rosas en el aire-,
eran más fuertes que mi voz. Cansada
de mi trabajo inútil,
me levanté
abrí la puerta
y salí del hermoso lugar.
Desde la calle
miré por la ventana: nadie había
advertido mi ausencia.
Caminé. Volví el rostro:
ninguno me seguía. 


(De Sin mucha esperanza, 1966)