viernes, 31 de agosto de 2007

29/08/07



(A.)

Anoche
me pareció haber visto pasar
de espaldas
a esa gran mole de amor
que fue mentira.
En aquel preciso momento
compartía la paz
y las patatas de un Mcmenú
sobre un banco improvisado.
Tantos elementos alienados
para impedirme detenerte,
levantarme y arrojar todo
al suelo,
la paz y mi parte del menú,
y comprobar
si aquella mole de amor
alguna vez fue verdad,
cuándo dejaste de ser verdad.

Pero sigo dispuesta
a desmerecer estos temblores
que me deshonran si pienso
en ti.
Dispuesta sin embargo
a mecer el movimiento inerte
de seguirte a lo lejos,
hasta la ciudad que engulló
todos los días de nuestra existencia,
a la gran mole de amor
enflaqueciéndose con tu renuncia.




lunes, 20 de agosto de 2007

Despedida, corto y cierre


Sin complicarme con más redacciones, voy a transcribir mi último mail, para aquellos a los que no pude añadir a destino.



La carta de despedida ha sido fría, seca, concisa, inconcreta. Pero ya me han advertido, no es una carta. Ah, bueno, al menos pongamos la ciudad con su fecha a modo de encabezamiento, también los comunicados lo añaden, ¿no es cierto? Entonces reanudo: el comunicado ha sido frío, seco, conciso, inconcreto. Sobre todo inconcreto, porque mi firma no ha ajusticiado el año que he pasado mientras estuve bajo el amparo salarial de esa empresa.Por "motivos exclusivamente personales", no puede apuntarse un desasosiego muy hondo ni una baja por depresión nunca tomada, ni un pánico injustificado a la palabra indefinida, fija, estancada, perpetua. No pude decirles que quisiera poder ser una cronopia paseando una flor los sábados al atardecer, y que me es incompatible con los horarios establecidos. Tampoco que echo tanto de menos el regazo de mis padres, las pastillas bien prescritas, el reloj guardado en un cajón, ni decirles que añoro la tristeza y el cansancio mirando por la ventana de un autobús en línea Campus. Inconcreto porque no me voy a poner a explicar por qué vine aquí, por qué seguí, por qué, algo rendida y concienciada, me marcho. Y aclararles, ya de paso, que quiero y a la vez no quiero irme, porque qué va a hacer este hombre mío sin alguien que le alborote la vida y a mí, quién va a organizarme los papeles, el ánimo, la fuerza para el día después. Estas cosas no pueden transmitirse en un comunicado de empresa. Y digo que son motivos exclusivamente personales porque son muy pocos (y esta gente no se encuentra entre ellos) los que pueden entenderme, los que aceptan el adiós por adelantado, aunque una no valga más que un finiquito. Y nada que añadir, una firmita y ya vendrá otra a ocupar tu lugar. Porque no somos insustituibles, aunque no haga falta trabajar para aprenderlo.

Y eso era lo que quería anunciaros, que me marcho de Madrid, con algo de pena y mucho de miedo, a retomar la vida que dejé a medias, a reconciliarme con la vida de la que renegué, un poquito más sola, pero con todo el tiempo del mundo para pasearme con una flor en la mano los sábados al atardecer.


Iba a convocaros a algunos en una fiesta de despedida, pero ya sabemos que estos eventos casi nunca cumplen sus expectativas. Y qué pena porque he vuelto a beber con ganas :p. Pero espero volver a encontraros.
Mientras tanto, cuidáos mucho y no desaparezcáis sin habérmelo notificado antes, con fecha y lugar, y nada de aducir "motivos exclusivamente personales".


Un abrazo muy muy fuerte,

Cecilia


Cumpleaños


Para A., siempre escondido
en la luz.


Nadie más que tú,
nada más que sea
verdad.








domingo, 19 de agosto de 2007

La unión terrible



Negándome a ser disuelta,

hasta que el cansancio nos separe.




jueves, 16 de agosto de 2007

Mención especial


para mi fiel lector y animador, A., y para sus preceptos sobre inspiraciones que tarde o temprano llegan.


Muchas gracias


miércoles, 15 de agosto de 2007

Dictados



Venga, mujer, un poco de empeño, es un empujoncito y ya todo rueda; sabes caminar, correr, pedalear, tienes el movimiento. Si hace falta, para ayudarte, haré de voz en segunda persona, o en tercera, si te sientes intimidada. El título lo elegiremos luego, no te atores, fluirá como un manantial natural, como un cuerpo vivo, como condición inherente a tu naturaleza (no te niegues a reconocer que naciste y que eres). ¿Y la idea? es lo de menos, qué más da lo que digas, lo importante es tu voz, pequeña siempre, no te rindas, habla y llora, pero no te muerdas las uñas frente a una pantalla que desprende fuego. La muerte vendrá a buscarte, no te impacientes, no tengas prisa, atiende al momento. Si no puedes escribir, dí al menos, dí que lo intentaste y que adentro, el corazón te tiembla.



LOLA VELASCO


EL tiempo,
plano y delgado,
una hoja que tiembla
donde está el aire mismo.
Ahora solo soy
una lengua
que mueve palabras.
Sílabas apasionadas
para llevar a cabo
grandes fracasos.


(De El movimiento de las flores)



viernes, 10 de agosto de 2007

Perspectivas


El problema viene siendo la sequía,
la escasez de nutrientes versos.

La dicha, dosificada en rutina,
me hace tremendamente infeliz.




Van Eyck
El matrimonio Arnolfini (detalle)



jueves, 9 de agosto de 2007

Imaginarium (Mala Hierba)


A veces me gusta imaginarte
muerto
o en los últimos días
de tu angustia.
El rostro arañado,
la conciencia febril,
el sexo ensangrentado
esbozando mi silueta
sobre las sábanas
que ella lava, tiende, plancha,
desconoce -no sabe cuántas veces
fui invitada a profanar su templo-.

A menudo me gusta imaginarte
derrotado,
tratando de volverte atrás
y tropezando sólo con la ausencia.



lunes, 6 de agosto de 2007

WISLAWA SZYMBORSKA


UN GATO EN UN PISO VACÍO


Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato,
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Se irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.


(De Fin y principio)