lunes, 14 de junio de 2010

Como una muñeca de Bellmer


No me importa desnudarme
que me toques con dedos ardientes
que viertas sobre mí tu alcohol
y tu saliva
que gruñas pegado a mi oído
que me azotes las nalgas
que me vapulees como muñeca de plástico
que taladres mi sexo dormido
me da igual no siento nada
estoy muerta
lloro por inercia
complazco por educación
muerta muerta



(y el corazón
magma derrotado)




6 comentarios:

J dijo...

Pero que se lave los dientes... por favor...

A las muertas les sienta muy mal que las despierten con esos besos raros e intrigantes.

tongchen@seattle dijo...
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miette dijo...

Bellmer, inquietante, como inquietante es el poema. Compre l'affiche en el Reina Sofía, es de lo poco que cuelga en mi despacho. Desde luego no apto para todas las sensibilidades.

J dijo...

¡MAGMÁ! MAGmá magmáaaa iba llamando hasta apagarse...

Sulfurosa una vez respondío... ya mi niña ya mi niña... ya está aquí tu Bellmer...

miette dijo...

Cochino!

Cecilia Sainte-Naïve dijo...

Es cochino, lírico, ocurrente y encantador, vaya pieza...

Miette, sé a qué affiche te refieres, yo también lo compré allí, el mío corona una de las paredes de mi cuarto junto a la foto de la descuartizada del Pompidou. Y son tan bellas...