lunes, 12 de julio de 2010

Amor ortográfico




Sus tildes correctamente colocadas la enamoraron. Hicieron el amor día y noche susurrándose reglas, etimologías y gramáticas generativas. Gimieron onomatopeyas y el acento tónico estalló en el cielo. Abrazados, escribieron en el corazón sin faltas de ortografía, pero marcando con tristeza un punto final. Así se despidieron, para siempre, sabiendo que a partir de ahora sólo volverían al sexo analfabeto, a la desolación de las haches perdidas.

Ella no logra olvidarlo y al consultar el diccionario recuerda el placentero amor y se echa a llorar.



ps. Basado en una historia tan real...


7 comentarios:

J dijo...

Llevo dos días entrando en la entrada,(creo que se ha producido una paradoja temporal real). Bueno dejémonos de viajes en el tiempo por ahora...

Estos recuerdos ortográficos son excelente complemento para masturbaciones...

Es que si no te lo digo reviento, además pulcros y sin faltas de acentuación.

juan dijo...

bonito

María García Zambrano dijo...

Me gusta mucho Cecilia, sobre todo la parte "así se despidieron para siempre... sexo analfabeto, la desolación de las haches perdidas".
M

miette dijo...

Muy chulo Cecilia!!

Maton_Big_Joe dijo...

¿Qué puede decir un disortográfico acerca de un poema?

Rafa Después dijo...

Hermoso, de verdad. ¿Pero qué hay de los que sufrimos de afasia?

Rocío dijo...

Precioso!!