sábado, 6 de septiembre de 2008

Camille




Brill Brand, Camille desnuda



Erwann Kermovan, 36

2 comentarios:

Carz dijo...

Sorprendes.
Sí, sorprendes,
como una brisa fresca en el desierto,
como un oasis sin palmeras
-palmarás, todos palmaremos-
como un pez boquea en toda arena,
serpiente que muerde un corazón
y se retira a la calma de la sombra
hasta que, pasado un tiempo,
pueda cobrar su presa.

Un sueño vestido de amapolas
y revestido de cerezas.

PS.- Preciosa la música. Impagable.

Cecilia Sainte-Naïve dijo...

Saberlo me ha hecho (intermitencia) muy feliz, gracias, carz, siempre tan oportuno y acertado