viernes, 8 de febrero de 2008

Décalage







Árbolmente te quiero.

Turbiamente, grismente

te quiero.

Como una ambición vital

que me altera la savia,

que me deshoja cuando te pienso

enredándote en mi capricho.



Tenerte cada estación

y no concederte mi vida.




(Subterránea)




3 comentarios:

Carz dijo...

Una vida sin concesiones.
¿Existe algo parecido?
(no digo igual, sólo parecido)

Anónimo dijo...

què hermoso poema, algo en mì sintiò tambièn deshojarse al leerte, pasa cuando entro a tu espacio.

aun se te recuerda Cesz, un beso.

Cecilia Sainte-Naïve dijo...

nosé, carz, ¿una muerte sin concesiones? era una idea demasiado ambiciosa e inviable, pero...


muchas gracias bela, también yo me sigo acordando de ti.

un besazo