lunes, 14 de enero de 2008

ISLA CORREYERO


PONTE DE RODILLAS

Ponte de rodillas y dime que no me has olvidado.
Ponte de rodillas tío y pídeme perdón.


Como cenizas como metal como ciruelas negras
me he transformado sobrellevando el peso de tu
sombra.
Te he visto al alba con una cadena de palidez
en torno de tu inmovilidad
y he permanecido en una silla de leche y de madera
mientras te miraba la enfermedad del corazón
y el temblor respiratorio que tienes tío.


Violentamente preparada y desmedida
me he levantado de mi muerte y mi deseo
para desplomarme ante tu indiferencia.


La cantidad de destrucción que me has causado tío
es como un saco de piedras atado
a mi brazo derecho.


He acumulado venganzas y pasiones que no son de este
mundo. Solitarias y desobedecidas.


Mitigar mi dolor es tan imposible
como una conspiración en contra tuya.
Mis enemigos
son tus más patológicos amigos.


Si trabajo es por ti tío
y tú jamás has resucitado mi trabajo.


Sin resurrección y sin aliento sigo
a pesar de la calcinación en que me has devorado
y hecho humo.


Por distancia entre tu gris vestidura
y mi ascético espacio
y déjame respirar cruzando el mundo


definitivamente tío pidiéndome perdón
soltándome
como a una perra
alada.


(De Amor tirano)


3 comentarios:

Carz dijo...

Creía que no lo iba a hacer,
pero lo hizo:
se puso de rodillas
y le perdió perdón.

Creía que no lo iba a hacer,
pero lo hizo:
de un zarpazo le rajó la garganta
con un bisturí robado del quirófano.

Creía que lo iba a hacer,
pero no lo hizo:
no lloró,
sólo se sintió aliviada.

PS.- Me dijiste que no querías poesía ni fantasías.

Cecilia Sainte-Naïve dijo...

Ya, pero mentía, no puedes hacerme caso.

¿Y de dónde saco yo un bisturí si, a diferencia d ella, nunca he sido enfermera? porque tío, tienes que hacerlo, pídeme perdón, bien claro,en voz alta, mientras me besas el coño, muy muy suave, no vuelvas a morderme, tío y es necesario que mueras, no importa cómo, pero q mueras, tío. sólo así podré mantenerme con vida.

Carz dijo...

Menos mal que no puedo hacerte caso...